Cuando pienso en mi padre me vienen a la memoria los regresos a casa, al terminar nuestra jornada de trabajo. Volvíamos de noche, él en bicicleta y yo trotando. Corría a la par, a veces me atrasaba un poco y luego lo alcanzaba. La bicicleta era de mujer, el asiento estaba demasiado bajo y mi padre, un poco echado hacia atrás, pedaleaba despacio por la calle de tierra. Estoy seguro de que no hablábamos. En realidad tengo la impresión de que nunca hablábamos. Si intentara recuperar algún diálogo con mi padre me resultaría imposible. Sólo frases sueltas. Esto de los regresos ocurría en Salto, el pueblo de la provincia de Buenos Aires donde fuimos a vivir cuando emigramos de Italia. Un hermano de mi padre estaba en la Argentina desde antes de la guerra y le había ofrecido una participación en su carnicería. Yo tenía doce años.
Recorrimos ese trayecto durante meses y meses. Con frío, con calor, con lluvia. Después de tantos años, la memoria rescata una única carrera nocturna que las resume a todas. Esa imagen siempre vuelve y se impone sobre los demás recuerdos. Aunque son muchas, nítidas y fuertes las imágenes que tengo de mi padre. En general de la época de mi niñez, en el pueblo italiano, antes del largo viaje en barco a través del océano. Podría intentar hacer una lista y creo que no acabaría nunca. Ahí está la figura de mi padre, oscura y quieta bajo una nevada, esperándome en el portón del colegio de monjas al que yo iba. Mi padre guiándome por un atajo, a través de una colina que dominaba el lago, hasta llegar a la desembocadura de un río donde nos deteníamos a pescar. Mi padre caminando cauteloso unos pasos delante de mí, en los bosques que comenzaban más allá de las últimas casas: bajo el brazo llevaba la escopeta belga de dos caños de la que estaba orgulloso. Mi padre cortando pasto desde el amanecer hasta el anochecer, en el campo de un terrateniente, parando unos segundos para sacarle filo a la guadaña, secarse el sudor de la frente y tomar un trago de agua. Mi padre vaciando la letrina con dos baldes colgados en los extremos de una larga vara de madera que se cruzaba sobre los hombros. Mi padre abonando los surcos de la huerta con el contenido de esos baldes. Mi padre hachando troncos, apretando los dientes y soltando un soplido ronco en cada golpe. Mi padre llegando a casa de noche, con un pino para el árbol de Navidad, seguramente arrancado de algún lugar prohibido. Mi padre emparchando la cámara de una bicicleta. Mi padre con el torso desnudo, afeitándose en el patio, frente a un espejo colgado de un clavo, explicándome por qué había dos zonas de la cara que necesitaban ser enjabonadas más que el resto. Mi padre fabricándome una flauta. Mi padre lavando una oveja en el arroyo para luego esquilarla. Mi padre realizando trabajos de albañilería, de carpintería. Mi padre sembrando, cosechando, pisando la uva para hacer vino, injertando frutales. Teníamos un ciruelo que daba frutos amarillos en una rama y rojos en otra. Un peral que daba peras de diferentes estaciones. Yo estaba asombrado con tantas habilidades. Aquel hombre sabía hacer de todo. Parecía que nada tuviera secretos para él.
Mi padre era un montañés callado y tímido. Pero podía irritarse y mucho. Una vez lo vi perseguir a un tipo por la calle hasta que el otro saltó por encima de una cerca que daba a un barranco y escapó. Se trataba de una disputa entre vecinos. No recuerdo la razón o nunca la supe. Tengo una imagen muy clara de esa violencia al aire libre. Todavía me parece oír el jadeo de los dos hombres corriendo. Me pregunto qué hubiese pasado si mi padre lo alcanzaba.
Con nosotros nunca se enojaba. Nos quería y nos respetaba. Pocas veces tuve oportunidad de aplicar tan adecuadamente la palabra respeto. De él, sin duda, heredé la inconsciencia y la tozudez. Estoy pensando en la actitud de mi padre durante la guerra. Trabajaba en una fábrica de gas y a veces su turno terminaba en la mitad de la noche. De nada servían los ruegos de mi madre y los consejos de sus compañeros. Volvía a casa sin esperar que amaneciera, desafiando el toque de queda y las balas, porque quería dormir en su cama, era su derecho, y no existían Hitler o Mussolini o guerra que se lo impidieran.
Partió para América en 1948. El día de la despedida reía, bromeaba, se lo veía de buen humor, pero a mí me pareció que lo hacía para darse ánimo y cubrir el desconcierto. Recuerdo el reencuentro en el puerto de Buenos Aires, pasados dos años de separación, su abrazo torpe y sin palabras. En el viaje en tren a través de la llanura invernal, rumbo al pueblo, tampoco habló demasiado. Iba sentado junto a mí y su brazo se mantuvo rodeándome los hombros todo el tiempo. De tanto en tanto sus dedos se comprimían para darme un apretón.
Después vino el trabajo a su lado, en la carnicería, donde aprendí la recorrida de los clientes antes de memorizar la primera media docena de palabras en castellano. Salía al reparto a la mañana y a la tarde y, cuando terminaba, ayudaba en el negocio. Siempre había algo que hacer. Limpiar la picadora de carne, la sierra eléctrica, lavar el piso, pelar ajos para los embutidos, darles agua a los animales. Empecé a jugar al fútbol en la sexta división del Club Compañía General. Estaba contento con los botines, el pantaloncito y la camiseta que me habían dado y podía llevarme a casa. Los partidos eran los sábados después de mediodía y a veces llegaba con un poco de retraso al trabajo. Entonces, durante toda la tarde, vivía en un clima de acusaciones silenciosas. Las acusaciones provenían de mi tío y mis dos primos. Mi padre no me decía nada. A lo sumo rumiaba una frase en voz baja cuando me veía aparecer corriendo. Se sentía obligado con su hermano mayor que lo había traído a América, y la deuda me incluía. Estoy seguro de que esa dependencia lo amargaba. Pero no podía hacer nada y guardaba silencio. También en el reducido territorio de aquel negocio éramos extranjeros y había que ganarse el espacio y soportar las humillaciones cuando llegaban. Yo intuía que mi padre hubiese deseado un destino distinto para mí.
Una noche, cinco años después de la llegada al pueblo, emprendí otro viaje. Partí a descubrir la ciudad. A esta altura mi padre se había separado de mi tío y había instalado su propia carnicería. No le iba bien. Mi padre no era el mismo de antes. América lo había golpeado. Yo no estaba con él en el negocio nuevo. En los últimos tiempos había trabajado de cadete en una farmacia. Me fui sin que lo supiera. Mi madre y mi hermana me vieron dejar la casa porque se despertaron mientras yo preparaba la valija. No lograron retenerme y tampoco se animaron a llamar a mi padre. Ignoro cuánto pudo dolerle aquella huida. Nunca me la reprochó. Después, en los espaciados regresos al pueblo, me encontraba con pequeños cambios en la casa. Algunas comodidades en el baño, en la cocina. Me enteré de que una vez, al comprar un calefón, mi padre comentó: “Para cuando venga Antonio”. Por lo tanto pensaba en mí con cada mejora.
Cuando murió, yo estaba lejos. Una enfermera iba a aplicarle inyecciones día por medio. La última fue un sábado. La enfermera se despidió hasta el lunes. Mi padre dijo: “Vamos a ver si aguantamos hasta el lunes”. No aguantó. Sé que en el final preguntó por mí. Llegué al pueblo el día posterior al entierro. Venía desde Brasil, viajando en trenes y en ómnibus. En la puerta encontré al marido de mi hermana que me dijo: “Papá murió”.
Muchos años después de su muerte, mientras mirábamos unas fotos, oí a mi hermana murmurar: “Qué hermoso era papá”. Nunca había pensado en eso. Eran fotos de sus veintisiete años, tenía a un chico de meses en brazos, estaba tostado por el sol y se le notaban los músculos bajo la camiseta clara. Se lo veía feliz. El chico era yo.
De tantas cosas relacionadas con mi padre me acuerdo especialmente de aquellos regresos a casa después del trabajo. Eran siempre noches grandes, cargadas de estrellas y de silencio. Así las veo.
Avanzábamos a través de un decorado de casas mudas y luces fantasmales en las ventanas y en los patios. Yo me sentía extraviado en esa oscuridad y la sensación no me gustaba. Quería llegar rápido, para que pasara la noche, y luego el día, y otra noche y otro día, hasta que el cerco de las noches y los días se rompiera. ¿Y mi padre? ¿Qué pensaba? ¿Qué significaba para él ese tránsito entre la agitación de la jornada y la promesa del descanso? ¿En qué medida mi presencia le servía de compañía, de incentivo, de alivio? ¿Me vería como yo me veo ahora en el recuerdo? Lo que veo es un cachorro impaciente, agazapado en el fondo de sí mismo, esperando su oportunidad para dar un salto. Mi padre pedaleaba y yo trotaba a su lado. No teníamos otra referencia que el foco de la bicicleta alumbrando un óvalo de tierra, hipnótico, surgido como desde un sueño, renovándose en una calle que podría no tener fin. Esa luz mínima marcaba el camino y finalmente nos sacaba de la oscuridad. Nos guiaba a la mesa familiar preparada para la cena, a los rumores de las sillas arrastradas sobre el piso de ladrillos y de los cubiertos en los platos. Pero durante ese trayecto permanecíamos lejos de todo. Ahí estábamos solos y estábamos juntos. Nos movíamos en una zona de vacío entre un mundo que ya no existía, perdido del otro lado del océano, y este otro que se proyectaba en los días futuros y estaba hecho de necesidades e insatisfacciones y furias contenidas y esperanzas obstinadas.
ANTONIO DAL MASETTO
martes, 28 de diciembre de 2010
domingo, 19 de diciembre de 2010
Arbol biliar
Adolescencia tardia es cuando empezaron,Marcos,mi compañero de estudios, fue el receptor de los primeros episodios,primer piso,Calle Bolivar.
Estos se fueron reiterando cada vez con mayor frecuencia,con dosis de antiespasmodicos en aumento.
Decision tomada,primero recibirme,segundo operarme.
Domigo Apas,Sanatorio Modelo,Diagnóstico Vesicula Atrésica,papila puntiforme.
PAPILOTOMIA.Vias biliares ¡¡Libres!!
DEFINICION:"La ampolla de Vater es la parte del duodeno donde desemboca el conducto biliar común en la segunda parte duodenal (descendente), su nombre es en honor del anatomista alemán Abraham Vater (1684-1751), quien fue el primero en describirla en 1720. La ampolla es la porción que cubre el esfínter de Oddi, el cuál comprende la unión del conducto colédoco con el conducto pancreático"
PARA MAS, VER:http://www.bondisalud.com.ar/133.html
Alivio y tregua.
Pero el cuadro recomenzó a los pocos años.
La vida fue transcurriendo,con cambios de toda indole,de estado civil ,de domicilio,de medios de vida,de nacimientos ,etc.
Pero lo unico constante,era la reaparicion periódica de esos colicos brutales.
Nuevos estudios,suposiciones diagnósticas,nunca comprobadas a pesar de las nuevas técnicas diagnósticas.
Hace cuatro años Jorge Romagna Murga,decide una endoscopia y alli se presupuso que los episodios eran debidos al barro biliar atribuible a:
¡La vieja papilotomia!.
De puntiforme pasó a ser generosa y amplia.
Lo cierto es que, antes el problema era por chica ,ahora es por grande.
Desde hace quince dias los dolores se reiteran nuevamente, con una insistencia feroz, con marcado aumento de las enzimas que denotan la obstruccion coledociana,por ende me someteré a un nuevo lavaje,del bendito barro-Tenemos las fiestas encima-.
Es mi Karma.
Debo soportarlo.
Estos se fueron reiterando cada vez con mayor frecuencia,con dosis de antiespasmodicos en aumento.
Decision tomada,primero recibirme,segundo operarme.
Domigo Apas,Sanatorio Modelo,Diagnóstico Vesicula Atrésica,papila puntiforme.
PAPILOTOMIA.Vias biliares ¡¡Libres!!
DEFINICION:"La ampolla de Vater es la parte del duodeno donde desemboca el conducto biliar común en la segunda parte duodenal (descendente), su nombre es en honor del anatomista alemán Abraham Vater (1684-1751), quien fue el primero en describirla en 1720. La ampolla es la porción que cubre el esfínter de Oddi, el cuál comprende la unión del conducto colédoco con el conducto pancreático"
PARA MAS, VER:http://www.bondisalud.com.ar/133.html
Alivio y tregua.
Pero el cuadro recomenzó a los pocos años.
La vida fue transcurriendo,con cambios de toda indole,de estado civil ,de domicilio,de medios de vida,de nacimientos ,etc.
Pero lo unico constante,era la reaparicion periódica de esos colicos brutales.
Nuevos estudios,suposiciones diagnósticas,nunca comprobadas a pesar de las nuevas técnicas diagnósticas.
Hace cuatro años Jorge Romagna Murga,decide una endoscopia y alli se presupuso que los episodios eran debidos al barro biliar atribuible a:
¡La vieja papilotomia!.
De puntiforme pasó a ser generosa y amplia.
Lo cierto es que, antes el problema era por chica ,ahora es por grande.
Desde hace quince dias los dolores se reiteran nuevamente, con una insistencia feroz, con marcado aumento de las enzimas que denotan la obstruccion coledociana,por ende me someteré a un nuevo lavaje,del bendito barro-Tenemos las fiestas encima-.
Es mi Karma.
Debo soportarlo.
sábado, 18 de diciembre de 2010
SOLILOQUIOS II
Estudié.Pero no lo suficiente.
Leí.Pero no lo suficiente.
Aprendí.Pero no lo suficiente.
Y vivo,Pero no lo suficiente.
Espero que cuando muera tampoco muera lo suficiente.
ORLANDO BARONE
Leí.Pero no lo suficiente.
Aprendí.Pero no lo suficiente.
Y vivo,Pero no lo suficiente.
Espero que cuando muera tampoco muera lo suficiente.
ORLANDO BARONE
viernes, 17 de diciembre de 2010
SOLILOQUIOS
Seamos simples: soy periodista y escritor. No soy economista, antropólogo ni herrero. Políticamente soy lo que soy y no soy lo que no soy. Estoy entrando en la senectud; me acaban de negar un crédito personal por sobrepasar la edad del beneficio. La vida me ha protegido y me llevado hasta acá y no me he resistido: señal de que me gusta. Siento un sagrado respeto por la militancia y el heroísmo porque carezco de esos méritos. Los pormenores de mi carrera, de mi historia y de mi vida andan por ahí. Hay verdades y mentiras. Cunden. Y nada se puede hacer para que solo cundan las primeras. Habrá quienes crean que las mentiras son verdades y las verdades mentiras. Y quienes no crean ni una ni otra cosa. Somos cotorras humanas dándole y dándole a la lengua- y al twitter, al mensajito, al blog, al móvil, a lo que sea- sin más razón que nuestros deseos. Los malos y los buenos.
Hagan un balance de todo cuanto se escribe y cuanto se lee, o se habla y se escucha, y verán cuáles de esos dos tipos de deseos son más frecuentes. ¿Los buenos? o ¿Los malos? No me hagan decir lo que no quiero.
ORLANDO BARONE
Hagan un balance de todo cuanto se escribe y cuanto se lee, o se habla y se escucha, y verán cuáles de esos dos tipos de deseos son más frecuentes. ¿Los buenos? o ¿Los malos? No me hagan decir lo que no quiero.
ORLANDO BARONE
miércoles, 8 de diciembre de 2010
ARBOLITO
Treinta y cinco años.Mas de media vida.
A dias de haber nacido el primogenito,
mientras Marisa lo acunaba acompaño a Pila a la busqueda,.
Nunca pude imaginar ni remotamente,que ese dia
traeriamos un icono de nuestra vida familiar
Nacieron los sucesivos hijos .
Hubieron ausencias dolorosas.
Pero el arbol siempre se armó el dia ocho
y se desarmó el siete de Enero
Una vez ayudaba en la tarea,un hijo.
Alguna vez,otro
Muchas veces,varios juntos.
Siempre algunos nuevos adornos cada año.
El problema de algunas luces que no funcionaban,
Adornos rotos.
Pero el veinticuatro a la noche pasaba a ser el eje del hogar.
Cartitas ansiosas.
Ojos deslumbrados por aquellos numerosos paquetes,
Mientras se escuchaba de fondo
"mi papito me hizo el arbolito..."
Hijos que poco a poco fueron perdiendo la inocencia.
Pero mantenian la ilusión y el secreto para los mas chicos.
¿Como y cuando sucedió que de pronto el arbol se quedó sin niños?
No lo sé.
¿Y como fue el milagro que lentamente se vuelve a poblar de ellos ,año a año?
Eso si lo sé, es como el cerrar del circulo
para ayudar a sacarse el cansancio,
el desgaste y la perdida de fé,
El renacer de la esperanza.
Ahora es cuando me surge la pregunta y duda existencial.
¿Que será de ti viejo arbolito,
cuando ya no podamos armarte mas?
A dias de haber nacido el primogenito,
mientras Marisa lo acunaba acompaño a Pila a la busqueda,.
Nunca pude imaginar ni remotamente,que ese dia
traeriamos un icono de nuestra vida familiar
Nacieron los sucesivos hijos .
Hubieron ausencias dolorosas.
Pero el arbol siempre se armó el dia ocho
y se desarmó el siete de Enero
Una vez ayudaba en la tarea,un hijo.
Alguna vez,otro
Muchas veces,varios juntos.
Siempre algunos nuevos adornos cada año.
El problema de algunas luces que no funcionaban,
Adornos rotos.
Pero el veinticuatro a la noche pasaba a ser el eje del hogar.
Cartitas ansiosas.
Ojos deslumbrados por aquellos numerosos paquetes,
Mientras se escuchaba de fondo
"mi papito me hizo el arbolito..."
Hijos que poco a poco fueron perdiendo la inocencia.
Pero mantenian la ilusión y el secreto para los mas chicos.
¿Como y cuando sucedió que de pronto el arbol se quedó sin niños?
No lo sé.
¿Y como fue el milagro que lentamente se vuelve a poblar de ellos ,año a año?
Eso si lo sé, es como el cerrar del circulo
para ayudar a sacarse el cansancio,
el desgaste y la perdida de fé,
El renacer de la esperanza.
Ahora es cuando me surge la pregunta y duda existencial.
¿Que será de ti viejo arbolito,
cuando ya no podamos armarte mas?
sábado, 13 de noviembre de 2010
UTE LEMPER en TUCUMAN
ESTE HOMENAJE CONSTA DE VIDEOS EN VIVO EN OTRAS PARTES DEL MUNDO Y UNA ENTREVISTA EFECTUADA-MUY PROFESIONALMENTE-POR UN CANAL DE CABLE DE ESTA CIUDAD.
domingo, 31 de octubre de 2010
sábado, 30 de octubre de 2010
Los Heraldos Negros (1918)
César Vallejo
(Perú, 1892-Paris, 1938)
LOS HERALDOS NEGROS
Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé.
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé.
Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.
Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
Y el hombre... Pobre... pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como un charco de culpa, en la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes ... Yo no sé!
(Perú, 1892-Paris, 1938)
LOS HERALDOS NEGROS
Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé.
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé.
Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.
Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
Y el hombre... Pobre... pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como un charco de culpa, en la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes ... Yo no sé!
viernes, 29 de octubre de 2010
Partida
Si hay algo que emociona hasta el tuétano son las expresiones de profundo agradecimiento de la gente humilde hacia alguien que hizo algo por ellos,alli no tienen cabida las especulaciones de ningun tipo, es la muestra descarnada de afecto y dolor por la perdida, sin dobleces.El hombre que puede obtener eso a la hora de su partida definitiva es que no pasó en vano por el peregrinaje de la vida .
miércoles, 27 de octubre de 2010
MI HERMANA ESTER
"En esta tarde de espera del censo, ordenando papeles, encontré esto que escribí en el año 2004 , cuando llevaba 4 años de estudio de italiano (2 en instiuciones y 2 autodidacta) y estaba por rendir mi primer examen CILS.
Como estas presente en este recuerdo, tengo ganas de compartirlo con vos
El hecho fue real (seguramente tergiversado por los años), trancurre en el Timbó, frente al algibe ,una tarde de domingo ,en que el papá te hizo un volantin y yo me enojé porque no me quería hacer uno para mi (decía que no era de mujer).
A la noche (según, mi seguramente tergiversado recuerdo), tuve fiebre . A la mañana siguiente cuando me despierto encuentro en la mesita de luz un volantin chiquito y rosa
Lo escrito en italiano es una muy sintética adaptación, de ese recuerdo que creo sea real , tal vez porque en esa época no sabía ni como se decía finca (tenuta) , pero me gusta como está escrito, no se si hoy lo escribiria mejor.Te lo mando con todo mi cariño":
Posso dire que ho un carattere forte, quasi ossessivo. Il fatto è, che quando qualcosa m’ interessa, non perdo la oportunità pur d’otternerla . Nel stesso tempo quello che desidero diventa parte inseparabile di me. Di questo si tratta questo ricordo
Quando ero bambina, volevo che mio padre mi facesse un aquilone come quello que aveva fatto a mio fratello. Lui non voleva farmelo giacché, secondo lui, non era un giocattolo da donna
Un giorno , io insistì tantissimo al punto che riuscì a convincerlo con l’argomento che, per farlo diventare adatto a una donna , avrebbe dovuto farlo piccolo e di color rosa.
Mio Padre mi guardò dolcemente e subito dopo mi fece un piccolissimo aquilone rosa, che io goiosa ho visto volare con la coda che galleggiava fra le nuvole.
Oggi, posso capire, che per me, quella libertá rappresentata dall’aquilone in volo e resa possibile dalla tenerezza di mio padre; ha segnato da quel momento, tutti i miei atteggiamenti femminile
Como estas presente en este recuerdo, tengo ganas de compartirlo con vos
El hecho fue real (seguramente tergiversado por los años), trancurre en el Timbó, frente al algibe ,una tarde de domingo ,en que el papá te hizo un volantin y yo me enojé porque no me quería hacer uno para mi (decía que no era de mujer).
A la noche (según, mi seguramente tergiversado recuerdo), tuve fiebre . A la mañana siguiente cuando me despierto encuentro en la mesita de luz un volantin chiquito y rosa
Lo escrito en italiano es una muy sintética adaptación, de ese recuerdo que creo sea real , tal vez porque en esa época no sabía ni como se decía finca (tenuta) , pero me gusta como está escrito, no se si hoy lo escribiria mejor.Te lo mando con todo mi cariño":
Posso dire que ho un carattere forte, quasi ossessivo. Il fatto è, che quando qualcosa m’ interessa, non perdo la oportunità pur d’otternerla . Nel stesso tempo quello che desidero diventa parte inseparabile di me. Di questo si tratta questo ricordo
Quando ero bambina, volevo che mio padre mi facesse un aquilone come quello que aveva fatto a mio fratello. Lui non voleva farmelo giacché, secondo lui, non era un giocattolo da donna
Un giorno , io insistì tantissimo al punto che riuscì a convincerlo con l’argomento che, per farlo diventare adatto a una donna , avrebbe dovuto farlo piccolo e di color rosa.
Mio Padre mi guardò dolcemente e subito dopo mi fece un piccolissimo aquilone rosa, che io goiosa ho visto volare con la coda che galleggiava fra le nuvole.
Oggi, posso capire, che per me, quella libertá rappresentata dall’aquilone in volo e resa possibile dalla tenerezza di mio padre; ha segnato da quel momento, tutti i miei atteggiamenti femminile
domingo, 17 de octubre de 2010
MATRIX
Matriz, génesis, núcleo, receptáculo intermediario entre Dios y el hombre, caja de resonancia de antiquísimas y a la vez actuales vivencias que se transmiten junto con los genes o quizás lo hacen por mecanismos aun desconocidos de transferencias energéticas.
Madre primeriza, anatómica, fisiológica y espiritualmente inmadura para aceptar dócilmente la profunda y completa transformación de su vida a partir de esa cigota que se prende con avidez a lo mas intimo de su ser.
Poco a poco va percibiendo que su vida ya nunca será la misma, ahora por un cordel invisible estará siempre ligada a ese ser que parió, la mayoría de las veces con dolor, dolor que reaparecerá bajos diferentes formas a lo largo de su vida.¿Porque será que una madre pasa a ser la caja de resonancia de ese nuevo ser hasta el ultimo día de su vida?Los animales, mucho mas sabios en este aspecto cortan el cordel en diferentes etapas,segun sean las especies, pero lo cortan definitivamente. Una madre no, hay muchas que mueren asfixiadas por el cordel, que simbólicamente las envuelve privándole el aire necesario para su propia vida.
Madre multípara, ya adaptadas, se multiplican y con maestría admirable manejan los cordeles cual riendas de briosos corceles a los que guían -azuzándolos, alimentándolos, curando sus heridas, físicas y espirituales-a través de los traicioneros caminos de la vida, son dignas de toda nuestra admiración y respeto, por esa entrega total.
Madres ausentes, son aquellas que fueron un vehiculo inicial y luego abandonaron al pasajero, en alguna etapa del camino. Cuando mas temprano es el abandono, más doloroso es el trayecto de ese inmaduro ser. No corresponde juzgar las causas, cada una ya lleva su propia cruz y solo cabe el silencio y si se puede, aportar solidaridad lo más discretamente posible.
Madre cerebral, aquella que maneja los cordeles con el intelecto, generalmente logra resultados muy buenos, qué se ven especialmente reflejados en sus nietos ya que sus hijos recién valoran sus acciones tardíamente, puesto que antes estaban mas a la espera de lo que ella tenía en su corazón, que lo que daba su cerebro.Estos hijos, a su vez,tratarán de equilibrar un poco la balanza con sus propios hijos, usando equitativamente el dictado de esos dos órganos.
Las subvariedades de esta clasificación son infinitas.
Pero hoy tenia ganas de escribir algo en este día de la madre
Madre primeriza, anatómica, fisiológica y espiritualmente inmadura para aceptar dócilmente la profunda y completa transformación de su vida a partir de esa cigota que se prende con avidez a lo mas intimo de su ser.
Poco a poco va percibiendo que su vida ya nunca será la misma, ahora por un cordel invisible estará siempre ligada a ese ser que parió, la mayoría de las veces con dolor, dolor que reaparecerá bajos diferentes formas a lo largo de su vida.¿Porque será que una madre pasa a ser la caja de resonancia de ese nuevo ser hasta el ultimo día de su vida?Los animales, mucho mas sabios en este aspecto cortan el cordel en diferentes etapas,segun sean las especies, pero lo cortan definitivamente. Una madre no, hay muchas que mueren asfixiadas por el cordel, que simbólicamente las envuelve privándole el aire necesario para su propia vida.
Madre multípara, ya adaptadas, se multiplican y con maestría admirable manejan los cordeles cual riendas de briosos corceles a los que guían -azuzándolos, alimentándolos, curando sus heridas, físicas y espirituales-a través de los traicioneros caminos de la vida, son dignas de toda nuestra admiración y respeto, por esa entrega total.
Madres ausentes, son aquellas que fueron un vehiculo inicial y luego abandonaron al pasajero, en alguna etapa del camino. Cuando mas temprano es el abandono, más doloroso es el trayecto de ese inmaduro ser. No corresponde juzgar las causas, cada una ya lleva su propia cruz y solo cabe el silencio y si se puede, aportar solidaridad lo más discretamente posible.
Madre cerebral, aquella que maneja los cordeles con el intelecto, generalmente logra resultados muy buenos, qué se ven especialmente reflejados en sus nietos ya que sus hijos recién valoran sus acciones tardíamente, puesto que antes estaban mas a la espera de lo que ella tenía en su corazón, que lo que daba su cerebro.Estos hijos, a su vez,tratarán de equilibrar un poco la balanza con sus propios hijos, usando equitativamente el dictado de esos dos órganos.
Las subvariedades de esta clasificación son infinitas.
Pero hoy tenia ganas de escribir algo en este día de la madre
martes, 5 de octubre de 2010
Pastor Avila : dos lugares, dos momentos,dos situaciones
Salta y San Martin.(Hace unos años)
"¡Hola dotor! ¿Como está la señora Marisa?"
Grande,gordo,con la camisa desabrochada casi en su totalidad,dejando ver parte de su prominente abdomen, de su enorme bocaza surgieron esas palabras dichas en un elevado y grave tono de voz,flanqueado por sus dos hijos "Oso Moto" y "Pichu" y frente a su carrito pintado de verdeamarillo en el que se exibían impecablemente dispuestas, bananas,peras,naranjas,manzanas en un un multicolor espectaculo visual.
Monteagudo 4tª cuadra(Hace unos meses)
"Hola dotor,¿como está señora Marisa?".
Muy delgado,mirada ansiosa,voz entrecortada y suave
"Yo estoy con algunos dolores"
Nos da un beso a ambos y se retira con los resultados mientras nosotros esperabamos turno para hacernos unos controles en ese laboratorio de analisis clinicos.
Nunca imaginé que esa seria la última imagen de Pastor.
Falleció 60 dias despues.Seguro fue al encuentro de Gaby el "Oso Moto" muerto hace dos años.
¿Será esto la famosa "levedad del ser"?
"¡Hola dotor! ¿Como está la señora Marisa?"
Grande,gordo,con la camisa desabrochada casi en su totalidad,dejando ver parte de su prominente abdomen, de su enorme bocaza surgieron esas palabras dichas en un elevado y grave tono de voz,flanqueado por sus dos hijos "Oso Moto" y "Pichu" y frente a su carrito pintado de verdeamarillo en el que se exibían impecablemente dispuestas, bananas,peras,naranjas,manzanas en un un multicolor espectaculo visual.
Monteagudo 4tª cuadra(Hace unos meses)
"Hola dotor,¿como está señora Marisa?".
Muy delgado,mirada ansiosa,voz entrecortada y suave
"Yo estoy con algunos dolores"
Nos da un beso a ambos y se retira con los resultados mientras nosotros esperabamos turno para hacernos unos controles en ese laboratorio de analisis clinicos.
Nunca imaginé que esa seria la última imagen de Pastor.
Falleció 60 dias despues.Seguro fue al encuentro de Gaby el "Oso Moto" muerto hace dos años.
¿Será esto la famosa "levedad del ser"?
sábado, 2 de octubre de 2010
Trayecto
¿Como se hace? y,no hay una regla fija,cada uno busca como puede , el ir caminando ese trecho que falta ,buscando instintivamente la manera,porque decir que "el amor" es la solución es un clishé ,demasiado remanido,facilista e incompleto,porque si bien es una de las tonalidades basicas del cuadro,no lo es todo,faltan los matices de la angustia,el temor,la incertidumbre,la pena,el dolor,la certeza de las pérdidas futuras,el aguafuerte de las alegrías actuales,generalmente perteneciente a los que te rodean,el mordiente de viejos recuerdos,pasiones,y de ahora sí,tus viejas y propias alegrías que te remontan a otros tiempos,que a uno le parecen que estan ahi nomas y sin embargo se miden en décadas.
He visto tomar distintos caminos .
Todos son validos, si en el trayecto se trata de no dañar a los que nos acompañaron hasta donde uno llegó.
El saturarse de trabajo,el ganar dinero,el buscar la satisfaccion profesional,el replegarse dentro de uno,etc.
El punto es que hay que intentar que el tránsito sea tranquilo, placentero y sin dolor espiritual.
He visto tomar distintos caminos .
Todos son validos, si en el trayecto se trata de no dañar a los que nos acompañaron hasta donde uno llegó.
El saturarse de trabajo,el ganar dinero,el buscar la satisfaccion profesional,el replegarse dentro de uno,etc.
El punto es que hay que intentar que el tránsito sea tranquilo, placentero y sin dolor espiritual.
viernes, 24 de septiembre de 2010
Ideales-divagues de un dia feriado-
El asunto está en darse cuenta de los limites,ese es el primer paso.Esos limites pueden ser de varios tipos: 1)El mas comun es calibrar cuanto de valor hay para encarar y hasta donde se esta dispuesto a llegar,eso es lo mas importante ,porque alli se enrasa y se sabe los puntos que uno calza .Hay miles de mediciones que se podrian simplificar groseramente en tres .Nulo-cagón sin vuelo- Máximo-héroe- y Medio-donde estamos el grueso de nosotros-2) otros limites pueden ser familiares ,alli depende de la escala de los valores que uno use para esos casos,hay muchos que priorizan lo uno o lo otro.3) limites que yo llamaria fisiologicos,como ser un deficit de salud o la edad cronológica ,que empieza a ponderarse pasado los 40 años.4) limites que para simplificarlos los llamo ético morales algunos los tienen muy bien delimitados y claros, otros, no tanto.
viernes, 3 de septiembre de 2010
JOHN CONNOLLY
"Siempre sos el hijo de tu padre. Aunque te separes, estás destinado a ser un pedacito de él. Llevamos los padres adentro nuestro. Posiblemente, lo mejor de ellos sobrevive en nosotros".
sábado, 31 de julio de 2010
sábado, 24 de julio de 2010
La honra del apellido ...
La conmovedora historia de Julio de Caro.
Su padre, don José, era un músico clásico orgulloso de su formación cultural pero que despreciaba la música popular. En la calle Defensa, a 20 cuadras de la Casa Rosada, instaló un conservatorio y un anexo donde se vendían instrumentos musicales y partituras.
Don José había diseñado para su hijo Julito un destino de médico y de gran concertista de guitarra. Pero el pibe, con los atorrantes del barrio y de pantalones cortos se escapó una noche al Palais de Glace a ver la orquesta de Roberto Firpo y quedó fascinado. A la madrugada, todos gritaban que toque el pibe, que toque el pibe y él también porque un tango se llamaba así. Hasta que un amigo le dijo: ”es a vos Julito, la gente pide que toques vos.” Recién cuando apoyó el violín contra su cuello su cuerpito frágil dejó de temblar como una hoja. La música maravillosa que produjo hipnotizó a todos con su belleza.
Cuando Julito regresó de madrugada lo estaba esperando su padre que lo castigó a vivir una semana en un rincón y a pan y sopa. Julito metió violín en bolsa. Su corazón se desgarraba ante cada reto de su padre que insultaba a esos vagos que tocan esa música bastarda, esas melodías prostibularias. Pero la magia del tango ya se había metido para siempre en el corazón de Julio de Caro.
Un día, el tigre del bandoneón Eduardo Arolas lo invitó a tocar en su orquesta y ese fue el final. Otra madrugada el padre de Julio lo esperó detrás de la puerta y lo echó de su casa: “Usted elige mocoso, la medicina, la guitarra y el concierto o esa porquería que toca con el violín. Usted me ha traicionado, ha deshonrado mi apellido”. Y Julio se fue vencido de la casita de sus viejos. Durante 20 años le envió cartas a su madre que nunca fueron respondidas.
Después de mucho sacrificio y pasar grandes privaciones económicas, Julio empezó a triunfar en todo el mundo. Les mandaba a sus padres los recortes de los diarios que hablaban de su genialidad y nada. Ni una línea a vuelta de correo. Por eso su mirada siempre estaba triste pese a que su crecimiento profesional fue caudaloso. El presidente Marcelo T. de Alvear se declaró su admirador.
De gira por Europa una noche tocó en un palacio de Niza ante cientos de bacanes. Alguien se levantó de su mesa, elegante con su smoking tan lustroso como su cabello y dijo: “Así como me reciben a mí les pido que reciban y escuchen a Julio de Caro”. Un presentador de lujo: era Carlos Gardel. Enseguida uno de los bailarines le pidió que repitiera el tango “El Monito”. Y luego otra vez. Y otra. De Caro no podía negarse a ese pedido de Charles Chaplin.
¿Qué extraño misterio arrabalero hacia disfrutar al genio de Chaplin de esa letra que dice “mi pebeta ya se fue/y nunca volverá/Tal vez irá rodando al cabaret/ buscando en su dolor,/ alivio de champán/olvido a mi desdén”. De Caro después tocó para el Aga Khan, para el príncipe de Gales, y fue pasión de multitudes. Se convirtió en un artista inmenso que marcó para siempre con su identidad la música de Buenos Aires. Pero sus padres seguían sin aparecer y la llaga de su corazón seguía abierta.
Paloma Efrom, Blackie, cantó en su orquesta. Edmundo Rivero también. En 1937, nadie quiso perderse el regreso triunfal de Julio de Caro al Teatro Opera.
Después de varias ovaciones, Julio se quedó un tiempo largo en el camarín esperando que se fuera el público para poder salir tranquilo. Pasaron dos horas y salió caminando por el pasillo del teatro apenas alumbrado por pequeñas lucecitas rojas. De pronto vio difusa dos figuras que se recortaban en la penumbra. Eran sus padres. Don José se acercó temblando hacia su hijo y después de 20 años le dijo, sin tutearlo: “Vengo a pedirle perdón. Usted hace una música de ángeles”. Y no pararon de llorar en un profundo abrazo.
Julio de Caro en el medio de un reportaje que le estaban haciendo, con los ojos llenos de lágrimas, le dijo: “Viste que yo no deshonre el apellido, no lo deshonré”
Su padre, don José, era un músico clásico orgulloso de su formación cultural pero que despreciaba la música popular. En la calle Defensa, a 20 cuadras de la Casa Rosada, instaló un conservatorio y un anexo donde se vendían instrumentos musicales y partituras.
Don José había diseñado para su hijo Julito un destino de médico y de gran concertista de guitarra. Pero el pibe, con los atorrantes del barrio y de pantalones cortos se escapó una noche al Palais de Glace a ver la orquesta de Roberto Firpo y quedó fascinado. A la madrugada, todos gritaban que toque el pibe, que toque el pibe y él también porque un tango se llamaba así. Hasta que un amigo le dijo: ”es a vos Julito, la gente pide que toques vos.” Recién cuando apoyó el violín contra su cuello su cuerpito frágil dejó de temblar como una hoja. La música maravillosa que produjo hipnotizó a todos con su belleza.
Cuando Julito regresó de madrugada lo estaba esperando su padre que lo castigó a vivir una semana en un rincón y a pan y sopa. Julito metió violín en bolsa. Su corazón se desgarraba ante cada reto de su padre que insultaba a esos vagos que tocan esa música bastarda, esas melodías prostibularias. Pero la magia del tango ya se había metido para siempre en el corazón de Julio de Caro.
Un día, el tigre del bandoneón Eduardo Arolas lo invitó a tocar en su orquesta y ese fue el final. Otra madrugada el padre de Julio lo esperó detrás de la puerta y lo echó de su casa: “Usted elige mocoso, la medicina, la guitarra y el concierto o esa porquería que toca con el violín. Usted me ha traicionado, ha deshonrado mi apellido”. Y Julio se fue vencido de la casita de sus viejos. Durante 20 años le envió cartas a su madre que nunca fueron respondidas.
Después de mucho sacrificio y pasar grandes privaciones económicas, Julio empezó a triunfar en todo el mundo. Les mandaba a sus padres los recortes de los diarios que hablaban de su genialidad y nada. Ni una línea a vuelta de correo. Por eso su mirada siempre estaba triste pese a que su crecimiento profesional fue caudaloso. El presidente Marcelo T. de Alvear se declaró su admirador.
De gira por Europa una noche tocó en un palacio de Niza ante cientos de bacanes. Alguien se levantó de su mesa, elegante con su smoking tan lustroso como su cabello y dijo: “Así como me reciben a mí les pido que reciban y escuchen a Julio de Caro”. Un presentador de lujo: era Carlos Gardel. Enseguida uno de los bailarines le pidió que repitiera el tango “El Monito”. Y luego otra vez. Y otra. De Caro no podía negarse a ese pedido de Charles Chaplin.
¿Qué extraño misterio arrabalero hacia disfrutar al genio de Chaplin de esa letra que dice “mi pebeta ya se fue/y nunca volverá/Tal vez irá rodando al cabaret/ buscando en su dolor,/ alivio de champán/olvido a mi desdén”. De Caro después tocó para el Aga Khan, para el príncipe de Gales, y fue pasión de multitudes. Se convirtió en un artista inmenso que marcó para siempre con su identidad la música de Buenos Aires. Pero sus padres seguían sin aparecer y la llaga de su corazón seguía abierta.
Paloma Efrom, Blackie, cantó en su orquesta. Edmundo Rivero también. En 1937, nadie quiso perderse el regreso triunfal de Julio de Caro al Teatro Opera.
Después de varias ovaciones, Julio se quedó un tiempo largo en el camarín esperando que se fuera el público para poder salir tranquilo. Pasaron dos horas y salió caminando por el pasillo del teatro apenas alumbrado por pequeñas lucecitas rojas. De pronto vio difusa dos figuras que se recortaban en la penumbra. Eran sus padres. Don José se acercó temblando hacia su hijo y después de 20 años le dijo, sin tutearlo: “Vengo a pedirle perdón. Usted hace una música de ángeles”. Y no pararon de llorar en un profundo abrazo.
Julio de Caro en el medio de un reportaje que le estaban haciendo, con los ojos llenos de lágrimas, le dijo: “Viste que yo no deshonre el apellido, no lo deshonré”
miércoles, 23 de junio de 2010
“HASTA SIEMPRE DON ESTEBAN, QUIEN CUIDAR CON HONOR LO AJENO SUPO”
Así despedía José Bellomío-mi padre- al morir el viejo cuidador de aquella, su pequeña quinta de veinticinco hectáreas en el Timbó Viejo.
En aquella tarde de domingo 23 de junio de 1968, día del padre, que fue la de su propia muerte, a sus 47 años, no hubo despedida formal, ya que lo ultimo que le escuché decir en esa hermosa y soleada mañana invernal, con alegría en su rostro fue: “Esta tarde iré a visitarte a la guardia”, donde yo me desempeñaba, en ese entonces, como practicante menor,en el hospital Centro de Salud.
Ese día, efectivamente,tuve,la que sería su última visita,pero nunca supuse que lo haría, inexplicablemente para mí,en esos momentos,con cuatro balas en su cuerpo, ya sin vida desde unos minutos antes.
Desde ese día mi vida ,que solo tenia 22 años, cambió tan drásticamente que ya nunca volví a ser el que era hasta ese momento, y quizás eso determinó, todo lo que como persona fui a partir de allí. Nunca sabré si para mejor o peor, solo estoy seguro que lo que llegue a ser,o no ser,tuvo como directriz ese hecho tan brutalmente traumático, al entender, en esos minutos, la esencia de la finitud del ser,en esa camilla, en esa tarde, en la sala de guardia, en el cuarto a solas, con el cuerpo aun caliente de mi padre ,trajeado, con corbata, y ante el cual,profundamente conmovido, me comprometí a salir ,con mi famila ,adelante.
¿Habré cumplido?
Ya me lo dirás,proximamente, cuando nos reencontremos
En aquella tarde de domingo 23 de junio de 1968, día del padre, que fue la de su propia muerte, a sus 47 años, no hubo despedida formal, ya que lo ultimo que le escuché decir en esa hermosa y soleada mañana invernal, con alegría en su rostro fue: “Esta tarde iré a visitarte a la guardia”, donde yo me desempeñaba, en ese entonces, como practicante menor,en el hospital Centro de Salud.
Ese día, efectivamente,tuve,la que sería su última visita,pero nunca supuse que lo haría, inexplicablemente para mí,en esos momentos,con cuatro balas en su cuerpo, ya sin vida desde unos minutos antes.
Desde ese día mi vida ,que solo tenia 22 años, cambió tan drásticamente que ya nunca volví a ser el que era hasta ese momento, y quizás eso determinó, todo lo que como persona fui a partir de allí. Nunca sabré si para mejor o peor, solo estoy seguro que lo que llegue a ser,o no ser,tuvo como directriz ese hecho tan brutalmente traumático, al entender, en esos minutos, la esencia de la finitud del ser,en esa camilla, en esa tarde, en la sala de guardia, en el cuarto a solas, con el cuerpo aun caliente de mi padre ,trajeado, con corbata, y ante el cual,profundamente conmovido, me comprometí a salir ,con mi famila ,adelante.
¿Habré cumplido?
Ya me lo dirás,proximamente, cuando nos reencontremos
sábado, 19 de junio de 2010
Parte del discurso pronunciado por José Saramago cuando le entregaron el Premio Nobel
El hombre más sabio que he conocido en toda mi vida no sabía leer ni escribir. A las cuatro de la madrugada, cuando la promesa de un nuevo día aún venía por tierras de Francia, se levantaba del catre y salía al campo, llevando hasta el pasto la media docena de cerdas de cuya fertilidad se alimentaban él y la mujer.
Vivían de esta escasez mis abuelos maternos, de la pequeña cría de cerdos que después del desmame eran vendidos a los vecinos de la aldea. Azinhaga era su nombre, en la provincia del Ribatejo. Se llamaban Jerónimo Melrinho y Josefa Caixinha esos abuelos, y eran analfabetos uno y otro. En el invierno, cuando el frío de la noche apretaba hasta el punto de que el agua de los cántaros se helaba dentro de la casa, recogían de las pocilgas a los lechones más débiles y se los llevaban a su cama.
Debajo de las mantas ásperas, el calor de los humanos libraba a los animalillos de una muerte cierta. Aunque fuera gente de buen carácter, no era por primores de alma compasiva por lo que los dos viejos procedían así: lo que les preocupaba, sin sentimentalismos ni retóricas, era proteger su pan de cada día, con la naturalidad de quien, para mantener la vida, no aprendió a pensar mucho más de lo que es indispensable.
Ayudé muchas veces a éste mi abuelo Jerónimo en sus andanzas de pastor, cavé muchas veces la tierra del huerto anejo a la casa y corté leña para la lumbre, muchas veces, dando vueltas y vueltas a la gran rueda de hierro que accionaba la bomba, hice subir agua del pozo comunitario y la transporté al hombro, muchas veces, a escondidas de los guardas de las cosechas, fui con mi abuela, también de madrugada, pertrechados de rastrillo, paño y cuerda, a recoger en los rastrojos la paja suelta que después habría de servir para lecho del ganado.
Y algunas veces, en noches calientes de verano, después de la cena, mi abuelo me decía: "José, hoy vamos a dormir los dos debajo de la higuera". Había otras dos higueras, pero aquélla, ciertamente por ser la mayor, por ser la más antigua, por ser la de siempre, era, para todas las personas de la casa, la higuera.
Más o menos por antonomasia, palabra erudita que sólo muchos años después acabaría conociendo y sabiendo lo que significaba. En medio de la paz nocturna, entre las ramas altas del árbol, una estrella se me aparecía, y después, lentamente, se escondía detrás de una hoja, y, mirando en otra dirección, tal como un río corriendo en silencio por el cielo cóncavo, surgía la claridad traslúcida de la Vía Láctea, el camino de Santiago, como todavía le llamábamos en la aldea.
Mientras el sueño llegaba, la noche se poblaba con las historias y los sucesos que mi abuelo iba contando: leyendas, apariciones, asombros, episodios singulares, muertes antiguas, escaramuzas de palo y piedra, palabras de antepasados, un incansable rumor de memorias que me mantenía despierto, al mismo que suavemente me acunaba.
Nunca supe si él se callaba cuando descubría que me había dormido, o si seguía hablando para no dejar a medias la respuesta a la pregunta que invariablemente le hacía en las pausas más demoradas que él, calculadamente, le introducía en el relato: "¿Y después?".
Tal vez repitiese las historias para sí mismo, quizá para no olvidarlas, quizá para enriquecerlas con peripecias nuevas. En aquella edad mía y en aquel tiempo de todos nosotros, no será necesario decir que yo imaginaba que mi abuelo Jerónimo era señor de toda la ciencia del mundo.
Cuando, con la primera luz de la mañana, el canto de los pájaros me despertaba, él ya no estaba allí, se había ido al campo con sus animales, dejándome dormir. Entonces me levantaba, doblaba la manta, y, descalzo (en la aldea anduve siempre descalzo hasta los catorce años), todavía con pajas enredadas en el pelo, pasaba de la parte cultivada del huerto a la otra, donde se encontraban las pocilgas, al lado de la casa.
Mi abuela, ya en pie desde antes que mi abuelo, me ponía delante un tazón de café con trozos de pan y me preguntaba si había dormido bien. Si le contaba algún mal sueño nacido de las historias del abuelo, ella siempre me tranquilizaba: "No hagas caso, en sueños no hay firmeza".
Pensaba entonces que mi abuela, aunque también fuese una mujer muy sabia, no alcanzaba las alturas de mi abuelo, ése que, tumbado debajo de la higuera, con el nieto José al lado, era capaz de poner el universo en movimiento apenas con dos palabras. Muchos años después, cuando mi abuelo ya se había ido de este mundo y yo era un hombre hecho, llegué a comprender que la abuela, también ella, creía en los sueños.
Otra cosa no podría significar que, estando sentada una noche, ante la puerta de su pobre casa, donde entonces vivía sola, mirando las estrellas mayores y menores de encima de su cabeza, hubiese dicho estas palabras: "El mundo es tan bonito y yo tengo tanta pena de morir". No dijo miedo de morir, dijo pena de morir, como si la vida de pesadilla y continuo trabajo que había sido la suya, en aquel momento casi final, estuviese recibiendo la gracia de una suprema y última despedida, el consuelo de la belleza revelada.
Estaba sentada a la puerta de una casa, como no creo que haya habido alguna otra en el mundo, porque en ella vivió gente capaz de dormir con cerdos como si fuesen sus propios hijos, gente que tenía pena de irse de la vida sólo porque el mundo era bonito, gente, y ése fue mi abuelo Jerónimo, pastor y contador de historias, que, al presentir que la muerte venía a buscarlo, se despidió de los árboles de su huerto uno por uno, abrazándolos y llorando porque sabía que no los volvería a ver."
Vivían de esta escasez mis abuelos maternos, de la pequeña cría de cerdos que después del desmame eran vendidos a los vecinos de la aldea. Azinhaga era su nombre, en la provincia del Ribatejo. Se llamaban Jerónimo Melrinho y Josefa Caixinha esos abuelos, y eran analfabetos uno y otro. En el invierno, cuando el frío de la noche apretaba hasta el punto de que el agua de los cántaros se helaba dentro de la casa, recogían de las pocilgas a los lechones más débiles y se los llevaban a su cama.
Debajo de las mantas ásperas, el calor de los humanos libraba a los animalillos de una muerte cierta. Aunque fuera gente de buen carácter, no era por primores de alma compasiva por lo que los dos viejos procedían así: lo que les preocupaba, sin sentimentalismos ni retóricas, era proteger su pan de cada día, con la naturalidad de quien, para mantener la vida, no aprendió a pensar mucho más de lo que es indispensable.
Ayudé muchas veces a éste mi abuelo Jerónimo en sus andanzas de pastor, cavé muchas veces la tierra del huerto anejo a la casa y corté leña para la lumbre, muchas veces, dando vueltas y vueltas a la gran rueda de hierro que accionaba la bomba, hice subir agua del pozo comunitario y la transporté al hombro, muchas veces, a escondidas de los guardas de las cosechas, fui con mi abuela, también de madrugada, pertrechados de rastrillo, paño y cuerda, a recoger en los rastrojos la paja suelta que después habría de servir para lecho del ganado.
Y algunas veces, en noches calientes de verano, después de la cena, mi abuelo me decía: "José, hoy vamos a dormir los dos debajo de la higuera". Había otras dos higueras, pero aquélla, ciertamente por ser la mayor, por ser la más antigua, por ser la de siempre, era, para todas las personas de la casa, la higuera.
Más o menos por antonomasia, palabra erudita que sólo muchos años después acabaría conociendo y sabiendo lo que significaba. En medio de la paz nocturna, entre las ramas altas del árbol, una estrella se me aparecía, y después, lentamente, se escondía detrás de una hoja, y, mirando en otra dirección, tal como un río corriendo en silencio por el cielo cóncavo, surgía la claridad traslúcida de la Vía Láctea, el camino de Santiago, como todavía le llamábamos en la aldea.
Mientras el sueño llegaba, la noche se poblaba con las historias y los sucesos que mi abuelo iba contando: leyendas, apariciones, asombros, episodios singulares, muertes antiguas, escaramuzas de palo y piedra, palabras de antepasados, un incansable rumor de memorias que me mantenía despierto, al mismo que suavemente me acunaba.
Nunca supe si él se callaba cuando descubría que me había dormido, o si seguía hablando para no dejar a medias la respuesta a la pregunta que invariablemente le hacía en las pausas más demoradas que él, calculadamente, le introducía en el relato: "¿Y después?".
Tal vez repitiese las historias para sí mismo, quizá para no olvidarlas, quizá para enriquecerlas con peripecias nuevas. En aquella edad mía y en aquel tiempo de todos nosotros, no será necesario decir que yo imaginaba que mi abuelo Jerónimo era señor de toda la ciencia del mundo.
Cuando, con la primera luz de la mañana, el canto de los pájaros me despertaba, él ya no estaba allí, se había ido al campo con sus animales, dejándome dormir. Entonces me levantaba, doblaba la manta, y, descalzo (en la aldea anduve siempre descalzo hasta los catorce años), todavía con pajas enredadas en el pelo, pasaba de la parte cultivada del huerto a la otra, donde se encontraban las pocilgas, al lado de la casa.
Mi abuela, ya en pie desde antes que mi abuelo, me ponía delante un tazón de café con trozos de pan y me preguntaba si había dormido bien. Si le contaba algún mal sueño nacido de las historias del abuelo, ella siempre me tranquilizaba: "No hagas caso, en sueños no hay firmeza".
Pensaba entonces que mi abuela, aunque también fuese una mujer muy sabia, no alcanzaba las alturas de mi abuelo, ése que, tumbado debajo de la higuera, con el nieto José al lado, era capaz de poner el universo en movimiento apenas con dos palabras. Muchos años después, cuando mi abuelo ya se había ido de este mundo y yo era un hombre hecho, llegué a comprender que la abuela, también ella, creía en los sueños.
Otra cosa no podría significar que, estando sentada una noche, ante la puerta de su pobre casa, donde entonces vivía sola, mirando las estrellas mayores y menores de encima de su cabeza, hubiese dicho estas palabras: "El mundo es tan bonito y yo tengo tanta pena de morir". No dijo miedo de morir, dijo pena de morir, como si la vida de pesadilla y continuo trabajo que había sido la suya, en aquel momento casi final, estuviese recibiendo la gracia de una suprema y última despedida, el consuelo de la belleza revelada.
Estaba sentada a la puerta de una casa, como no creo que haya habido alguna otra en el mundo, porque en ella vivió gente capaz de dormir con cerdos como si fuesen sus propios hijos, gente que tenía pena de irse de la vida sólo porque el mundo era bonito, gente, y ése fue mi abuelo Jerónimo, pastor y contador de historias, que, al presentir que la muerte venía a buscarlo, se despidió de los árboles de su huerto uno por uno, abrazándolos y llorando porque sabía que no los volvería a ver."
DESPEDIDA
“Se fue, pero se quedó. No quiero palabrear las emociones. Digo que en este mundo hay finales que son también comienzos, muertes que son nacimientos. Y de eso se trata. Siempre estuvo al lado de los perdedores. Nos hará falta, pero seguirá resonando desde sus libros. Como dije sobre Mario Benedetti hace un año: ‘Hay cosas que se dicen callando’.”
(Palabras de despedida de Eduardo Galeano, al enterarse de la muerte de su amigo José Saramago.)
(Palabras de despedida de Eduardo Galeano, al enterarse de la muerte de su amigo José Saramago.)
JOSE SARAMAGO

16/11/1922_________18/06/2010
FRASES
Nuestra única defensa contra la muerte es el amor.
Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos, sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no merezcamos existir
Existen dos superpotencias en el mundo; una es Estados Unidos; otra, eres tú
En Todos los nombres hay una sola persona que tiene nombre y se llama José, no porque sea mi alter ego, yo buscaba un nombre insignificante y la verdad es que el más insignificante que encontré fue el mío.
Ni la juventud sabe lo que puede, ni la vejez puede lo que sabe.
Pienso que todos estamos ciegos. Somos ciegos que pueden ver, pero que no miran
Lo que realmente nos separa de los animales es nuestra capacidad de esperanza
La vejez empieza cuando se pierde la curiosidad
Para qué sirve el arrepentimiento, si eso no borra nada de lo que ha pasado. El arrepentimiento mejor, es sencillamente cambiar
Sólo si nos detenemos a pensar en las pequeñas cosas llegaremos a comprender las grandes
Algunas veces, las vidas largas significan soledad
No hay en el mundo nada que, en sentido absoluto, nos pertenezca
No encontró respuesta, las respuestas no llegan siempre cuando uno las necesita, muchas veces ocurre que quedarse esperando es la única respuesta posible
El bien y el mal no existen en si mismos, y cada uno de ellos es sólo la ausencia del otro
Al final descubrimos que la única condición para vivir, es morir
Actualmente los laboratorios invierten más en mejorar y producir viagra y en desarrollar mejores prótesis mamarias que en medicamentos para el Alzheimer. Ésto provocará -en el curso de unos años- que más gente de la tercera edad tendrá mejores erecciones y senos más prominentes, pero no recordarán para que los tienen
Es hora de aullar, porque si nos dejamos llevar por los poderes que nos gobiernan, y no hacemos nada por contrarrestarlos, se puede decir que nos merecemos lo que tenemos
La derrota tiene algo positivo, nunca es definitiva. En cambio la victoria tiene algo negativo, jamás es definitiva.
Las tres enfermedades del hombre actual son la incomunicación, la revolución tecnológica y su vida centrada en su triunfo personal.
Los únicos interesados en cambiar el mundo son los pesimistas, porque los optimistas están encantados con lo que hay.
No creo en dios y no me hace ninguna falta. Por lo menos estoy a salvo de ser intolerante. Los ateos somos las personas más tolerantes del mundo. Un creyente fácilmente pasa a la intolerancia. En ningún momento de la historia, en ningún lugar del planeta, las religiones han servido para que los seres humanos se acerquen unos a los otros. Por el contrario, sólo han servido para separar, para quemar, para torturar. No creo en dios, no lo necesito y además soy buena persona.
Dentro de nosotros existe algo que no tiene nombre y eso es lo que realmente somos.
¿Qué clase de mundo es éste que puede mandar máquinas a marte y no hace nada para detener el asesinato de un ser humano?
Pienso que todos estamos ciegos. Somos ciegos que pueden ver, pero que no miran.
No te pido que me lo cuentes todo, tienes derecho a guardar tus secretos, con una única e irrenunciable excepción, aquellos de los que dependa tu vida, tu futuro, tu felicidad, ésos quiero saberlos, tengo derecho, y tú no me lo puedes negar.
El poder real es económico, entonces no tiene sentido hablar de democracia.
No busques trabajo: escribe.
Si hay que buscar el sentido de la música, de la filosofía, de una rosa, es que no estamos entendiendo nada.
El nombre que tenemos sustituye lo que somos: no sabemos nada del otro.
Vivimos observando sombras que se mueven y creemos que eso es la realidad.
A lo mejor estoy en un momento de la vida en que me creo tontamente saber algo de la vida.
Vamos hacia los quinientos canales de TV, y ¿para qué sirven? Para que la gente no cuestione el poder.
Yo no decido sobre lo que voy a escribir. No, yo espero a que algo ocurra.
No sólo hay desigualdad en la distribución de la riqueza, sino en la satisfacción de las necesidades básicas.
Para quien se está muriendo de hambre la realidad no es huidiza es algo que está allí. Se puede filosofar mucho acerca de la realidad, de si lo que vemos es lo que es y todo eso, pero hay que reflexionar sobre los hechos que tienen que ver con la situación del mundo.
Ahora, no hay duda de que la búsqueda incondicional del triunfo personal implica la soledad profunda. Esa soledad del agua que no se mueve.
El viaje no termina jamás. Solo los viajeros terminan. Y también ellos pueden subsistir en memoria, en recuerdo, en narración... El objetivo de un viaje es solo el inicio de otro viaje.
Las noticias políticas no son más que declaraciones. Es como el mundo del fútbol, los presidentes se calumnian, se intrigan, protestan, pero ¿quién gobierna los países? Las finanzas internacionales.
La literatura siempre ha sido una actividad minoritaria. Me parece que ahora se lee y se escribe más. Quizá por la informática.
El poder lo contamina todo, es tóxico. Es posible mantener la pureza de los principios mientras estás alejado del poder. Pero necesitamos llegar al poder para poner en práctica nuestras convicciones. Y ahí la cosa se derrumba, cuando nuestras convicciones se enturbian con la suciedad del poder.
(...) Ese jardín encantado quizá haya sido para el niño feliz, el que está descubriendo el mundo. Pero quise sacar a luz también al niño infeliz, al niño melancólico. Yo le digo a la gente, ¿tu niño está triste? Déjalo estar, está creciendo. Pequeñas memorias tiene un epígrafe que dice "déjate llevar por el niño que has sido". Tengo tan presente a ese niño como si yo fuera por ahí llevado por él, de la mano.
(...) Como cualquier otro lector, o escritor, me busco a mí mismo. Busco encontrarme en páginas, en ideas, en reflexiones, reconocer que somos algo más que esto que se presenta como "realidad", ése sigue siendo el mayor deslumbramiento.
Las sociedades son apáticas y ni siquiera la evidencia de los hechos las conmueve o las mueve. Si no hay resistencia se puede llevar a las sociedades donde quiera. La sociedad civil, tan reclamada y aplaudida por políticos es la más manipulada y más allá está el caso de las multinacionales que desvirtúan las democracias. En democracia el ciudadano debe elegir, que yo sepa las multinacionales no se presentan a las elecciones y tienen el poder efectivo, real. Es una comedia de engaños.
Hemos pronunciado no sé cuántos millones de veces la palabra "libertad", pero no sabemos lo que es, porque no la hemos vivido, y la estamos interpretando como permisividad.
No he sentido jamás la necesidad de un triunfo, la necesidad de tener una carrera, la necesidad de ser reconocido, la necesidad de ser aplaudido, no lo he sentido jamás en mi vida. No he hecho en cada momento nada más que lo que tenía que hacer y las consecuencias han sido éstas, podrían haber sido otras.
La memoria es selectiva y tiende a borrar las partes duras, va armando un recuerdo basado sólo en lo más dulce… Pero hay que tratar de ser honesto.
Es un bosque que navega y se balancea sobre las olas, un bosque en donde, sin saberse cómo, comenzaron a cantar pájaros, debían de estar escondidos por ahí y de repente decidieron salir a la luz, tal vez porque la cosecha ya esté madura y es la hora de la siega...
Lo más curioso, para no decir lo más tristemente divertido, es que las instituciones democráticas son buscadas y queridas por organismos no democráticos.
Cuando uno levanta muros, está volviendo a la Edad Media. Si no encuentras ninguna otra forma de resolver los problemas humanos, estás dando marcha atrás en el tiempo.
El alma humana es una caja de donde siempre puede saltar un payaso haciéndonos mofas y sacándonos la lengua, pero hay ocasiones en que ese mismo payaso se limita a mirarnos por encima del borde de la caja, y si ve que, por accidente, estamos procediendo según lo que es justo y honesto, asiente aprobadoramente con la cabeza y desaparece pensando que todavía no somos un caso perdido.
Hay personajes de novela que están más vivos que algunos que andan por allí. (...) ¿Hay alguien más vivo que ellos? O esos personajes de Shakespeare, grandes, pequeños, mediocres, magníficos, que vienen de la literatura pero que también están aquí, vivos, entre nosotros...
NOS VAMOS PONIENDO VIEJOS
Años
El tiempo pasa,
Nos vamos poniendo viejos,
El amor no lo reflejo como ayer
En cada conversacion
Cada beso, cada abrazo,
Se impone siempre un pedazo de
Razon
Pasan los años
Y como cambia lo que yo siento
Lo que ayer era amor
Se va volviendo otro sentimiento
Porque años atras
Tomar tu mano
Robarte un beso
Sin forzar un momento
Formaban parte de una verdad
El tiempo pasa
Nos vamos poniendo viejos
El amor no lo reflejo como ayer
En cada conversacion
Cada beso, cada abrazo
Se impone siempre un pedazo de
Temor
Vamos viviendo
Viendo las horas que van muriendo
Las viejas discusiones
Se van perdiendo
entre las razones
A todo dices que si
A nada digo que no
Para poder construir
Esa tremenda armonia
Que pone viejos los corazones
El tiempo pasa
Nos vamos poniendo viejos
El amor no lo reflejo como ayer
En cada conversacion
Cada beso, cada abrazo
Se impone siempre un
pedazo de Razon
jueves, 3 de junio de 2010
Jorge Washington Ábalos
Había una vez un maestro santiagueño que enseñaba a sus alumnos en pleno monte, en un sitio donde la civilización no pudo llegar porque no la dejaron entrar. Un lugar donde la gente hablaba su propio idioma, practicaba su propia religión y dictaba sus propias leyes. Un reino de tierra seca, sol ardiente, dulces quimiles y tijeretas sedientas, al cual sus habitantes extrañamente gustaban llamar "Pago dichoso".
A ese lugar, enclavado en las costas del río Salado, llegó un día un muchachito de 16 años con su título docente bajo el brazo. Se llamaba Jorge Washington Ábalos y nunca imaginó que desde ese pedazo de tierra perdida en el mundo, donde no existía la electricidad, el agua potable, ni la medicina, iba a llegar convertirse en un científico de renombre mundial.
Su historia es un ejemplo de vida, un mensaje para todos los que abandonan una batalla antes de librarla. Ese maestro de campo que tuvo que aprender quichua para poder hablar con sus alumnos, que fue médico, enfermero y cura, que lloró de tristeza por la muerte de una alumna mordida por una víbora venenosa y se transformó después de ese triste episodio en un investigador que llegó a mostrar sus conocimientos en la mismísima Universidad de Harvard, en los Estados Unidos.
Y como si todo eso fuera poco, se dio tiempo para "pintar su aldea" en "Shunko" una obra literar! ia que describe como pocas las vivencias de los changuitos del monte santiagueño. Un relato magistral que conmueve a todos los que lo leen, que llegó al cine de la mano de Lautaro Murúa y que fue editado en la Argentina, Brasil, Rusia y Japón.
Bandeño de alma
Jorge Washington Ábalos nació accidentalmente en La Plata el 20 de septiembre de 1915, aunque su familia vivió siempre en la bandeñísima calle Besares de la "Ciudad de Poestas y Cantores".
Su padre, don Gabriel Ábalos, era un escribano itinerante que viajaba con su familia por el país. Así fue como Jorge Washington vino al mundo en La Plata, pero fue la escuela primaria en La Rioja, después continuó en General Acha (La Pampa) y luego en La Banda, para recibirse finalmente de maestro en la Escuela Normal de Profesores de Santiago.
A los 15 años se fue a trabajar al interior en la zona de Puente Negro en la zona del Salado. Al llegar, se encontró con la sorpresa de que tenía que dominar el quich! ua para poder enseñar. Allí, entre esos "shalakos" del Salado, edificó su vida y dejó para siempre su corazón.
En este lugar, un acontecimiento trágico que él mismo relata en Shunko le cambió para siempre la vida. Una de sus alumnas, Ana Vieyra, fue mordida por una víbora venenosa y murió por falta de suero antiofídico. Ese día, su maestro juró "matar a todas las víboras del mundo". Y a su manera, cumplió la promesa.
"En realidad fue una figura simbólica porque más que matarlas se dedicó a sacar el veneno de las víboras para elaborar el suero y así conseguir que no mueran más niños como Ana Vieyra", comenta su hijo.
Y así fue exactamente. Desde ese momento, Jorge Washington trabajó afanosamente para proveer del mortal veneno a los institutos de animales venenosos. Tomó contacto con verdaderas eminencias del país y comenzó una carrera profesional que lo convirtió en una auténtica celebridad.
Nace el científico
Su abnegada carrera docente tuvo su! premio. En 1934 fue designado director de escuelas rurales nacionales en la provincia de Santiago del Estero, cargo que ocupó hasta 1942. Pero sus investigaciones científicas ya habían trascendido los límites de la provincia y fue becado para realizar estudios sobre animales de importancia médica en el Instituto Osvaldo Cruz de Río de Janeiro.
Éste fue el verdadero despegue de su labor investigativa. Al regresar de Brasil renunció a su cargo docente y pasó a desempeñarse como etmólogo del Instituto de Medicina Regional en Universidad Nacional de Tucumán, en donde también ejerció la docencia.
Aquí se produjo un hecho que cambió su vida para siempre. Conoció a Leoni Enriqueta Albaca, una alumna de la universidad de la que se enamoró perdidamente y con la que se casó en 1945. Tuvieron tres hijos varones y se quedaron a vivir en Tucumán. Ella fue quien lo ayudó en la elaboración de su libro "Shunko" haciendo las correcciones a los textos de su marido.
Recién en 1950 ! Jorge Washington recibió el reconocimiento que merecía. La Universidad de Tucumán le otorgó el título de Doctor Honoris Causa en Ciencias Biológicas por sus trabajos sobre insectos trasmisores de enfermedades.
También en Santiago se lo distinguió. En 1957 fue designado director del Instituto de Animales Venenosos y la Unse lo nombró Profesor Honoris Causa. Había llegado el momento de cosechar lo sembrado: en 1958 fue designado investigador en animales venenosos del Instituto Nacional de Microbiología Dr. Carlos Malbrán y profesor de zoología forestal en la facultad de Ingienería Forestal de Santiago.
En 1966 fue profesor titular por concurso con dedicación exclusiva cátedra de zoología en la Facultad de Ciencas Exactas Físicas y Naturales de la Universidad de Córdoba. En 1975 fue designado académico titular de la Academia Nacional de Ciencias.
A lo largo de su vida publicó 60 trabajos de investigación científica. Realizó cursos de capacitación en distintos países! del mundo. Concurrió a congresos de ciencias en Honolulú, Atlantic City, Medellín, San José de Costa Rica. Recibió un subsidio del Conicet para permanecer en el Museum Of Corporative Zoology de la Universidad de Harvard. Y luego ganó la beca Guggenheim para permanecer uun año en esa prestigiosa universidad norteamericana.
En su faceta literaria llegó a ser uno de los más reconocidos escritores de su época, aunque él prefirió llamarse "simple relator de vivencias". Entre sus libros merecen citarse " Cuentos con y sin víboras", "Terciopelo, la cazadora negra"," Shunko", " Norte pencoso", "Animales, leyendas y coplas", "Coplero popular", "Shalacos" , "Don Agamenón y don Belmiro" , "La viuda negra" y "Qué sabe usted de víboras".
Sus últimos años
En el año 66 Jorge Washington fue nombrado profesor de la Universidad de Córdoba en la cátedra de Zoología aplicada que ganó por concurso. Hacia allí fue con su familia y se radicaron definitivamente en la ciudad! mediterránea.
A los 63 años, su hijo Jorge le detectó un cáncer de esófago. Sobrevivió un año después del diagnóstico, le hicieron una operación muy cruenta, pero sobrevivió. Al sentirse un poco aliviado de su dolencia, inició gestiones para conseguir una nueva beca de la Gugenheim, esta vez quería estudiar el aparato reproductor de la viuda negra. "Fue mi primer y último certificado de defunción", recuerda con tristeza su hijo. Jorge Washington Ábalos murió en Córdoba en 1979.
A ese lugar, enclavado en las costas del río Salado, llegó un día un muchachito de 16 años con su título docente bajo el brazo. Se llamaba Jorge Washington Ábalos y nunca imaginó que desde ese pedazo de tierra perdida en el mundo, donde no existía la electricidad, el agua potable, ni la medicina, iba a llegar convertirse en un científico de renombre mundial.
Su historia es un ejemplo de vida, un mensaje para todos los que abandonan una batalla antes de librarla. Ese maestro de campo que tuvo que aprender quichua para poder hablar con sus alumnos, que fue médico, enfermero y cura, que lloró de tristeza por la muerte de una alumna mordida por una víbora venenosa y se transformó después de ese triste episodio en un investigador que llegó a mostrar sus conocimientos en la mismísima Universidad de Harvard, en los Estados Unidos.
Y como si todo eso fuera poco, se dio tiempo para "pintar su aldea" en "Shunko" una obra literar! ia que describe como pocas las vivencias de los changuitos del monte santiagueño. Un relato magistral que conmueve a todos los que lo leen, que llegó al cine de la mano de Lautaro Murúa y que fue editado en la Argentina, Brasil, Rusia y Japón.
Bandeño de alma
Jorge Washington Ábalos nació accidentalmente en La Plata el 20 de septiembre de 1915, aunque su familia vivió siempre en la bandeñísima calle Besares de la "Ciudad de Poestas y Cantores".
Su padre, don Gabriel Ábalos, era un escribano itinerante que viajaba con su familia por el país. Así fue como Jorge Washington vino al mundo en La Plata, pero fue la escuela primaria en La Rioja, después continuó en General Acha (La Pampa) y luego en La Banda, para recibirse finalmente de maestro en la Escuela Normal de Profesores de Santiago.
A los 15 años se fue a trabajar al interior en la zona de Puente Negro en la zona del Salado. Al llegar, se encontró con la sorpresa de que tenía que dominar el quich! ua para poder enseñar. Allí, entre esos "shalakos" del Salado, edificó su vida y dejó para siempre su corazón.
En este lugar, un acontecimiento trágico que él mismo relata en Shunko le cambió para siempre la vida. Una de sus alumnas, Ana Vieyra, fue mordida por una víbora venenosa y murió por falta de suero antiofídico. Ese día, su maestro juró "matar a todas las víboras del mundo". Y a su manera, cumplió la promesa.
"En realidad fue una figura simbólica porque más que matarlas se dedicó a sacar el veneno de las víboras para elaborar el suero y así conseguir que no mueran más niños como Ana Vieyra", comenta su hijo.
Y así fue exactamente. Desde ese momento, Jorge Washington trabajó afanosamente para proveer del mortal veneno a los institutos de animales venenosos. Tomó contacto con verdaderas eminencias del país y comenzó una carrera profesional que lo convirtió en una auténtica celebridad.
Nace el científico
Su abnegada carrera docente tuvo su! premio. En 1934 fue designado director de escuelas rurales nacionales en la provincia de Santiago del Estero, cargo que ocupó hasta 1942. Pero sus investigaciones científicas ya habían trascendido los límites de la provincia y fue becado para realizar estudios sobre animales de importancia médica en el Instituto Osvaldo Cruz de Río de Janeiro.
Éste fue el verdadero despegue de su labor investigativa. Al regresar de Brasil renunció a su cargo docente y pasó a desempeñarse como etmólogo del Instituto de Medicina Regional en Universidad Nacional de Tucumán, en donde también ejerció la docencia.
Aquí se produjo un hecho que cambió su vida para siempre. Conoció a Leoni Enriqueta Albaca, una alumna de la universidad de la que se enamoró perdidamente y con la que se casó en 1945. Tuvieron tres hijos varones y se quedaron a vivir en Tucumán. Ella fue quien lo ayudó en la elaboración de su libro "Shunko" haciendo las correcciones a los textos de su marido.
Recién en 1950 ! Jorge Washington recibió el reconocimiento que merecía. La Universidad de Tucumán le otorgó el título de Doctor Honoris Causa en Ciencias Biológicas por sus trabajos sobre insectos trasmisores de enfermedades.
También en Santiago se lo distinguió. En 1957 fue designado director del Instituto de Animales Venenosos y la Unse lo nombró Profesor Honoris Causa. Había llegado el momento de cosechar lo sembrado: en 1958 fue designado investigador en animales venenosos del Instituto Nacional de Microbiología Dr. Carlos Malbrán y profesor de zoología forestal en la facultad de Ingienería Forestal de Santiago.
En 1966 fue profesor titular por concurso con dedicación exclusiva cátedra de zoología en la Facultad de Ciencas Exactas Físicas y Naturales de la Universidad de Córdoba. En 1975 fue designado académico titular de la Academia Nacional de Ciencias.
A lo largo de su vida publicó 60 trabajos de investigación científica. Realizó cursos de capacitación en distintos países! del mundo. Concurrió a congresos de ciencias en Honolulú, Atlantic City, Medellín, San José de Costa Rica. Recibió un subsidio del Conicet para permanecer en el Museum Of Corporative Zoology de la Universidad de Harvard. Y luego ganó la beca Guggenheim para permanecer uun año en esa prestigiosa universidad norteamericana.
En su faceta literaria llegó a ser uno de los más reconocidos escritores de su época, aunque él prefirió llamarse "simple relator de vivencias". Entre sus libros merecen citarse " Cuentos con y sin víboras", "Terciopelo, la cazadora negra"," Shunko", " Norte pencoso", "Animales, leyendas y coplas", "Coplero popular", "Shalacos" , "Don Agamenón y don Belmiro" , "La viuda negra" y "Qué sabe usted de víboras".
Sus últimos años
En el año 66 Jorge Washington fue nombrado profesor de la Universidad de Córdoba en la cátedra de Zoología aplicada que ganó por concurso. Hacia allí fue con su familia y se radicaron definitivamente en la ciudad! mediterránea.
A los 63 años, su hijo Jorge le detectó un cáncer de esófago. Sobrevivió un año después del diagnóstico, le hicieron una operación muy cruenta, pero sobrevivió. Al sentirse un poco aliviado de su dolencia, inició gestiones para conseguir una nueva beca de la Gugenheim, esta vez quería estudiar el aparato reproductor de la viuda negra. "Fue mi primer y último certificado de defunción", recuerda con tristeza su hijo. Jorge Washington Ábalos murió en Córdoba en 1979.
miércoles, 2 de junio de 2010
65 años ,un nacimiento , una muerte ,entre millones
Lorenzo 9 de abril 2010-PILAR- BS.AS.
1945.- Año movidito ,si los hubo:
6 de enero: SGM :II Guerra Mundial: Tropas soviéticas ocupan el campo de concentración de Auschwitz (Polonia) y liberan a más de cinco mil prisioneros.
14 de enero : Muere en la calle Alvarez Condarco 395-Tucuman -Gaetano Bellomio- abuelo de Joshua.
2 de febrero: Perú declara la guerra a Ecuador.
3 de febrero: los Los aliados lanzan 3.000 toneladas de bombas sobre Berlín.
11 de febrero: se clausura la Conferencia de Yalta, en la que Roosevelt, Churchill, y Stalin acuerdan el reparto de poder en el mundo tras el final de la Guerra.
13 de febrero: Bombardeo de Dresde. Mayor bombardeo aliado durante la Guerra. Sobre la ciudad de Dresde, Alemania.
19 de febrero: Batalla de Iwo Jima: 30.000 marines estadounidenses desembarcan en Iwo Jima.
1 de abril: comienza la batalla de Okinawa, última batalla de la Segunda Guerra Mundial.
12 de abril: en EE. UU. fallece el presidente Franklin Delano Roosevelt
12 de abril: Harry S. Truman sucede a Franklin Delano Roosevelt en la presidencia de los Estados Unidos.
28 de abril: El ex dictador de la República Social Italiana (y antes, del Reino de Italia) y líder fascista, Benito Mussolini, es ejecutado por los partisanos.
30 de abril: SGM: Se suicida después de contraer matrimonio con su mujer (Eva Braun) de un disparo en la cabeza en un búnker subterráneo de la capital alemana Berlín el Führer alemán de nacimiento austríaco Adolf Hitler ante la llegada de tropas soviéticas.
7 de mayo: SGM: Rendición incondicional de la Alemania Nazi ante los aliados. Fin de la Guerra en Europa.
3 de junio: nace en Alvarez Condarco 395 -Tucuman –Argentina-Jose Bellomío.
6 de agosto: SGM: Lanzamiento de la primera bomba atómica sobre la ciudad japonesa de Hiroshima.
9 de agosto: SGM: Lanzamiento de la segunda bomba atómica sobre la ciudad japonesa de Nagasaki.
15 de agosto: SGM: Rendición incondicional del Japón ante los aliados. Fin de la Guerra en el Pacífico.
22 de agosto: SGM: La Conferencia de Potsdam define el mapa político de Europa después de la Guerra.
20 de septiembre: Comienzan los Procesos de Nuremberg contra los jerarcas nazis por crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.
17 de octubre: Argentina. Manifestación en la Plaza de Mayo de Buenos Aires, encabezada por la CGT y Evita, en la que un millón de personas exigen la liberación de Juan Perón, detenido por fuerzas militares opuestas a su política social.
24 de octubre: Fundación de la ONU.
29 de octubre: Jean-Paul Sartre pronuncia en París la conferencia "El existencialismo es un humanismo", punto de partida de ese movimiento.
Ademas sucedieron estas cosas:
Nobel de medicina : Alexander Fleming,
Nobel de literatura: Literatura: Gabriela Mistral
Nobel de fisica: Wolfgang Pauli
Clínica Mayo: Primer uso de la estreptomicina en el tratamiento de la tuberculosis.
Erich Fromm: El miedo a la libertad.
Fundación de la Unesco.
En cine se vió:
Al morir la noche ("Dead Of Night") de Alberto Cavalcanti.
Alma en suplicio ("Mildred Pierce") de Michael Curtiz.
¿Ángel o diablo? ("Fallen Angel"), de Otto Preminger.
Breve encuentro ("Brief Encounter") de David Lean.
Canción Inolvidable ("A Song To Remember") de Charles Vidor.
Días sin huella ("The Lost Weekend") de Billy Wilder.
Dos en la oscuridad ("Two O´Clock Courage"), de Anthony Mann.
La feria de ilusiones ("State Fair") de Walter Lang.
Las llaves del reino ("The Keys Of The Kingdom") de John M. Stahl.
Que el cielo la juzgue ("Leave Her To Heaven") de John M. Stahl.
El retrato de Dorian Gray, dirigida por Albert Lewin.
Roma, ciudad abierta, de Roberto Rossellini.
Este año nacieron entre otros :
José Luis Perales, cantante y compositor español.
Jacqueline du Pré, violonchelista británica
Bob Marley, músico jamaicano
Eric Clapton, músico británico.
Raphael, Rafael Martos Sánchez, cantante español.
Alejandro Dolina, conductor de radio, escritor y músico argentino.
Rainer Werner Fassbinder, director de cine alemán
Wim Wenders, director de cine alemán
Carmen Maura, actriz española.
Se estrenaron los siguientes tangos
Cancion desesperada Enrique Santos Discepolo- http://www.todotango.com/english/las_obras/letra.aspx?idletra=155
María (1945) Anibal Troilo
(«el sacrificio no está nunca en renunciar a lo que uno es. el verdadero sacrificio está en seguir siendo lo que uno es»).
Adios Pampa Mia Mariano Mores
http://www.youtube.com/watch?v=m_8L6MWgbc8
Naranjo en flor Homero Expósito
http://www.youtube.com/watch?v=mJHPH1d18bM
Cuando estemos lejos- Francisco Canaro
Cristal Jose Maria Contursi
http://www.youtube.com/watch?v=IiWyz-T9_2c
Situación politica
La renuncia de Perón el 8 de octubre de 1945 a los cargos que desempeñaba fue la consecuencia de la pérdida de apoyo en los mandos del Ejército. Con base en la carta que enviara a Eva Duarte desde Martín García, puede considerarse que en esos momentos Perón estaba decidido a retirarse de la política. La movilización del 17 de octubre tuvo dos efectos inmediatos: por una parte forzó a Perón a retornar a la lucha política y por la otra incidió en el Ejército volcando en su favor algunos jefes militares que antes se le habían opuesto y obligando al resto a pedir su retiro o tolerar su marcha hacia la Presidencia.
Luego de un corto lapso de descanso y de casarse con Eva Duarte el 23 de octubre, Perón comenzó su campaña política. El sector de la Unión Cívica Radical que le apoyaba formó la UCR Junta Renovadora, a la cual se sumaron el Partido Laborista y el Partido Independiente, en tanto la organización radical FORJA se disolvió para sumarse al movimiento peronista.
Domingo Mercante fue designado al frente de la Secretaría de Trabajo que, junto a muchos sindicatos, se constituyó en apoyo importante para su campaña.
Los partidos de oposición en un gran movimiento anti-peronista que incluyó a los partidos Comunista, Socialista, Unión Cívica Radical, Demócrata Progresista, Conservador, la Federación Universitaria Argentina (FUA), la Sociedad Rural (terratenientes), la Unión Industrial (grandes empresas), la Bolsa de Comercio, y los sindicatos opositores formaron la Unión Democrática que apoyaría en los comicios a la fórmula presidencial designada por la Unión Cívica Radical.El 24 de febrero de 1946 se realizaron las elecciones, en las que se impuso la formula Perón-Quijano con el 54% de los votos.
Ese año River Plate fue campeon de primera división de futbol
En Tucuman salía campeon San Martin,y el Dr. JULIO PREBISCH introducía la Homeopatía ejerciendola sin descanso hasta su fallecimiento en 1952
viernes, 28 de mayo de 2010
Dublineses
"Cae la nieve languidamente sobre el universo,como el descenso del último final, sobre todos los vivos y los muertos"
Monologo final del film The Dead de John Huston
CANCION-The Lass of Aughrim - Frank Patterson
www.youtube.com/watch?v=I1CP5Lz2iHE
EN INGLES
http://www.youtube.com/watch?v=z6FGIaWaQxA&feature=related
EN ITALIANO
http://www.youtube.com/watch?v=RSTp3z-F8r0&feature=related
miércoles, 26 de mayo de 2010
Un hijo Medico

Juan Dalma
Patio con gran arboleda,canteros inmensos a guisa de bancos
Vieja facultad de medicina
murmullos.risas y voces por doquier,
Se recibe el hijo,hoy es la entrega del diploma
Medico
Otras voces,otras risas,cubren las actuales
40 años,las separan,
¡Que dicen?
¿que bolilla te tocó?
¡que quizo decir el viejo Dalma con eso
de quien no ama a su perrito ,no es un hombre completo?
¿Estará gagá?
Hoy el aula de la entrega del diploma de mi hijo lleva su nombre.
¡Que terror nos inspira los examenes de la "vieja" Galici!.
Y el loco Combes preguntando de que color es la luz roja del semaforo?
solazandose con nuestro desconcierto de que sigue siendo blanca
a pesar de que el vidrio rojo diga lo contrario.
Jovenes similares a los jovenes amigos de mi hijo
¿Donde estan?
Algunos no los volvi a ver
otros, dejaron de ser compañeros de peregrinaje,rondan otras dimensiones.
Algunos seguimos en contacto como
Viejas carcazas del espiritu,acercandonos hacia nuestros puertos para descansar.
Tanto pasó ! .
El mismo patio
Las mismas emociones.
sin embargo,
¡tantas dudas diferentes!
jueves, 20 de mayo de 2010
miércoles, 19 de mayo de 2010
HEMATURIA
Fria madrugada del 10 de Mayo
imperioso despertar miccional
rojo reguero,sobre la blanca losa
confusión
dudas sobre si era propio.
Confirmación.
Planteo I
Riñón?
Vejiga? Un salvador vaso roto?
¿Donde esta la neoplasia?
Planteo II
Que está quedando sin hacerse?
de lo que queda,
que es prioritario?
¿Cuanto será el tiempo disponible?
Acción
Lo mas difícil, decidir
el colega en que confiar
galenismo avanzado?
capacidad?
humanidad?
Balance
Diagnostico
análisis clínicos
ecografias
tomografias
Endoscopia
Aleluya
vieja y querida
Próstata
tu mucosa dijo basta en un punto
No, no es el neo tan temido
solo una efraccion vascular
Planteo III
sin duda quirúrgico
sin apuros
pero los I y II
ya se se dispararon
¡Cual será será el proximo alerta!
¿De cuanto tiempo se dispone a los casi
sesenta y cinco años?
sábado, 1 de mayo de 2010
VENDRÁ LA MUERTE Y TENDRÁ TUS OJOS-Cesare Pavese

Vendrá la muerte y tendrá tus ojos
esta muerte que nos acompaña
de la mañana a la noche, insomne, sorda,
como un viejo remordimiento o un vicio absurdo.
Tus ojos serán una palabra vana,
un grito acallado, un silencio.
Así los ves cada mañana
Cuando te inclinas sola ante el espejo.
Querida esperanza,
también nosotros aquel día
sabremos que eres la vida y la nada.
La muerte tiene una mirada para todos.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
Será como abandonar un vicio,
como ver que emerge de nuevo
un rostro muerto en el espejo,
como escuchar un labio cerrado.
Descenderemos al remolino, mudos.
Las mañanas pasan claras y desiertas.
De igual modo tus ojos se abrían hace tiempo.
La mañana transcurría lenta, era un remolino de luz inmóvil. Callaba.
Tú callabas, viva; las cosas vivían bajo tus ojos (ni pena, ni fiebre, ni sombra)
como un mar matinal, claro.
Donde tú estás, luz, está la mañana.
Eras la vida y las cosas.
En ti respirábamos, despiertos
bajo el cielo que aún hay en nosotros.
Ni pena, ni fiebre, entonces,
ni esta sombra pesada del día lleno de gente y distinto.
Luz, claridad lejana,
respiración cansada, dirige hacia nosotros
los ojos inmóviles y claros.
Es oscura la mañana que pasa sin la luz de tus ojos.
viernes, 30 de abril de 2010
sábado, 9 de enero de 2010
muchas verdades parciales
“Leer es buscar con la vista a través de los siglos la única flecha disparada desde el fondo de los tiempos”
“Por más precauciones que tomemos, no sabemos lo que hacemos. Nunca sabremos por qué hemos vivido. Durante toda nuestra vida, ignoramos por qué hemos sido individuos vivos por el lapso de esta breve duración. Como lectores, ni siquiera sabemos por qué obedecemos a esa necesidad de leer tanto e ignoramos lo que eso significa. Lo ignoramos todo acerca de los signos que les dirigimos a unos seres que no conocemos.”
“Nadie escucha su propia voz, que es un rostro. Nadie escucha su propio acento, que es un lugar. Nadie escucha la inflexión de su voz, que ofrece la tarjeta de presentación casi japonesa con el signo de pertenencia social al que apela por sus intenciones. Nadie escucha y todos obedecen a ese sonido, a ese acento, a esa inflexión que los guían. Nuestras quejas desenmascaran en nosotros un triste goce. Nuestras protecciones nos acusan. Nuestras fobias cuentan nuestra vida de manera más indecente y más directa que nuestros propios sueños. Nuestra ropa hace detalladamente una lista de nuestros héroes. Nuestros vicios delatan menos el régimen de nuestros placeres que la sombra de nuestros temores. Nuestro cuerpo no es más que el esclavo sometido a todos aquellos con los cuales se ha identificado, es decir, los tiranos familiares, muertos desde hace mucho tiempo, que en la medida en que están sepultados tiranizan más intensamente ese cuerpo que han generado, por el deseo que sentimos de repatriarlos en nosotros como en unas tumbas. Nuestra apariencia tiende sus cadenas a la dominación errante. Nuestra mirada lo dice todo y los anteojos negros todavía más. La máxima de Descartes, "Larvatus prodeo" ("Me adelanto enmascarado"), es una exhortación aún más imposible que la misma sinceridad, que nos resulta imposible a fuerza de ignorancia sobre nosotros mismos; exponer una máscara, en latín una persona, exhibe aún más sobre uno mismo en esa elección que la complejidad inmediata. Nadie sabe lo que muestra cuando oculta. Apuleyo pone en escena a un hombre tan desgraciado que estalla en sollozos cuando su amigo le trae el recuerdo de una mujer que lo desea y de la cual tiene miedo. Debido a que cubre con su túnica remendada su cara hinchada de dolor, desnuda el resto de su cuerpo desde el ombligo hasta el bajo vientre.” Pascal Quignard
Pesimista :es un optimista con experiencia
"Aquel país que renuncie a algunas de sus libertades en pos de seguridad no merece ni la libertad ni la seguridad". Benjamín Franklin
El tiempo :
Se toma venganza de lo que se hace sin contar con él. Carlos Fayt
Es el enemigo que nos mata huyendo .Quevedo
Estar preparado es importante, saber esperar lo es aún más, pero aprovechar el momento adecuado es la clave de la vida" Arthur Schnitzler (1862-1931)
Cuando llega la muerte, la gran reconciliadora, jamás nos arrepentimos de nuestra ternura, sino de nuestra severidad
George Eliot (Gran Bretaña, 1819-1880)
"Libertad. Después de haber pensado bien he comprendido que esta palabra misteriosa no significa otra cosa, finalmente, en el fondo, que... libertad de elegir la muerte". Y más adelante agregó: "una cosa es ser martirizados en un cuarto y otra cosa ser martirizados en la plaza pública, en una muerte espectacular"
P .P. Pasolini
"Miro en la fotografía de la infancia/ todo lo que no ha sido de mí"...... "Yo pensaba que la muerte / habría de sobrevenir un día,/ y no que estuvo desde siempre" .......... la muerte del hermano convertido en "un silencio que nos mira/ desconcertado desde una foto",..Fernando Sánchez Sorondo
" En mi comienzo está mi fin, en sucesión se levantan y caen casas,
se desmoronan, se extienden, se las retira, se las destruye, se las restaura,
o en su lugar hay un campo abierto, o una fábrica, o una circunvalación.
Vieja piedra para edificio nuevo, vieja madera para hogueras nuevas,
viejas hogueras para cenizas, y cenizas para la tierra, que ya es carne,
piel y heces, hueso de hombre y animal, tallo y hoja de maíz.
Las casas viven y mueren, hay un tiempo para construir
y un tiempo para vivir y engendrar,
y un tiempo para que el viento rompa el cristal desprendido
y agite las tablas del suelo donde trota el ratón de campo,
y agite el tapiz hecho jirones con un lema silencioso.
En mi comienzo está mi fin. Ahora cae la luz a través del campo abierto,
dejando la hundida vereda tapada con ramas, oscura en la tarde,
donde uno se apoya contra un lado cuando pasa un carro,
y la vereda hundida insiste en la dirección hacia la aldea,
hipnotizada en el calor eléctrico.
En cálida neblina, la sofocante luz es absorbida, no refractada,
por piedra gris, las dalias duermen en el silencio vacío,
esperad el búho tempranero
(...)
Llevando el compás, marcando el ritmo en su danzar,
como en su vivir en las estaciones vivas,
el tiempo de las estaciones y las constelaciones,
el tiempo de ordeñar y el tiempo de segar,
el tiempo de aparearse hombre y mujer y el de los animales,
pies subiendo y bajado, comiendo y bebiendo, estiércol y muerte.
La aurora apunta, y otro día se prepara para el calor y el silencio.
Mar adentro el viento de la aurora se arruga y resbala.
Estoy aquí, o allí, o en otro lugar, en mi comienzo
T. S. Eliot (Gran Bretaña, 1888-1965)
"Entre una sutil sombra y la ausencia de luz reside el matiz de la ilusión".Howard Carter arqueólogo Descubridor de la tumba de
Tutankamon
"Somos nuestra memoria , somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos" J. L. Borges
"De un sueño se puede decir cualquier cosa, menos que no sea verdad".E.Sabato
"Tornando a este apresurado arrebatar el espíritu, es de tal manera que verdaderamente sale del cuerpo, y por otra parte claro está que no queda esta persona muerta; al menos ella no puede decir si está en el cuerpo o si no, por algunos instantes. Parece que toda junta ha estado en otra región muy diferente de en ésta que vivimos, a donde se le muestra otra luz tan diferente de la de acá, que si toda su vida ella la estuviera fabricando junto con otras cosas, fuera imposible alcanzarlas".
"Si esto todo pasa estando en el cuerpo o no, yo no lo sabré decir; al menos ni juraría que está en el cuerpo ni tampoco que está el cuerpo sin alma".
(Santa Teresa, Moradas sextas, Cap. V. No. 7-8
La vida se suele armar retrospectivamente. Sobre todo cuando las ilusiones se tornan verdades descartables y lo inesperado mueve las piezas de la existencia. Silvia Hopenhayn
“Y tengo en proyecto... (claro que a mi edad los proyectos son un tanto aleatorios) J.L.Borges
Marguerite Duras dice: "La escritura llega como el viento, está desnuda, es la tinta, es lo escrito, y pasa como nada pasa en la vida, nada, excepto eso, la vida".
Somos responsables de todo y ante todo Dostoievski
“nuestra capacidad de deleite y asombro; a la sensación de misterio que rodea nuestra vida; a nuestro sentimiento de piedad, belleza y dolor; al sentimiento latente de confraternidad con toda la Creación. Y a la convicción, sutil pero invencible, de una solidaridad que entrelaza la soledad de innumerables corazones: la solidaridad en los sueños, la alegría, la pena, las ambiciones, las ilusiones, la esperanza, el miedo. La que une a los hombres y a toda la humanidad: los muertos a los vivos y los vivos a los que habrán de nacer". Conrad
"Perdona a tus enemigos, pero jamás olvides su nombre". John F. Kennedy
«Padres y maestros, yo me pregunto: "¿qué es el infierno?" Sostengo que es el sufrimiento de no poder amar». Dostoievski
“Tal vez el mundo cabe en la cocina/
donde hablamos del hijo./
El futuro es un rostro, un dulce nombre,/
una sangre en camino a este camino”. Juan Gelman
Llegué a los 75 sin darme cuenta. La única ventaja es que el tiempo envejece con uno. Así, no hay problema. Juan Gelman
Redes de cansancios
que vienen de afuera
se suman a veces
a los cerriles fracasos del cuerpo
y a las cautas derrotas del pensamiento
y esa inesperada complicidad
nos hace trastabillar penosamente
en las vecindades del abismo.
Pero si entonces no caemos,
el viento que viene del abismo nos salva:
desbarata las redes
y borra las tenebrosas complicidades.
Sólo la constante inminencia de la caída
permite colonizar provisoriamente la caída.
El día en que sin saberlo
hacemos por última vez una cosa
-mirar una estrella,
atravesar una puerta,
amar a alguien,
escuchar cierta voz-
si algo nos advirtiera
que nunca volveremos a hacer eso,
probablemente la vida se detendría
como un muñeco sin niño ni resorte.
Sin embargo, cada día
hacemos algo por última vez
-mirar un rostro,
llamarse con su propio nombre,
terminar de gastar un zapato,
probar un temblor-
como si la primera vez o la milésima
pudiera preservarnos de la última.
Nos haría falta un tablero
con todas las entradas y salidas marcadas,
donde se anuncie claramente, día por día,
con tiza de colores y con vocales
qué le toca terminar a cada uno,
hasta cuándo se hace cada cosa,
hasta cuándo se vive
hasta cuándo se muere
El sumo desvarío
del hablar cuando todo calla
o callar cuando todo habla
se disimula con la maniobra
de hablar para callar
o callar para hablar.
La realidad es un lienzo salpicado
por gotas de palabras y gotas de silencio.
Y las gotas se mezclan
en un delirio sin axiomas
hasta empapar a veces todo el lienzo.
¿Se podrá secar el lienzo alguna vez
para poder así envolvernos?
Todo texto, toda palabra cambia
según las horas y los ángulos del día o de la noche,
según la transparencia de los ojos que los leen
o el nivel de las mareas de la muerte.
Tu nombre no es el mismo,
mi palabra no es la misma
antes y después del encuentro,
antes y después de volver a pensar
que mañana no estaremos.
Cualquier cosa es distinta
si se mira de día o de noche,
pero se vuelven aún más distintas
las palabras que escriben los hombres
y las palabras que no escriben los dioses.
Y no hay ninguna hora,
ni la más promisoria o lúcida o ecuánime,
ni siquiera la hora sin carteles de la muerte,
que pueda equiparar los reflejos,
ajustar las distancias
y hacer que las mismas palabras
digan las mismas cosas.
Todo texto, toda forma, se quiera o no se quiera,
es un mudable, tornasolado espejo
de la furtiva ambigüedad de la vida.
Nada tiene una sola forma para siempre.
Ni siquiera la eternidad es para siempre
Los nombres que nos pueblan la vida
nos consuelan tal vez de algo que falta
en el centro sin nombre de todo.
Los nombres que nos pueblan la vida
como pequeños duendes
o mínimos fantasmas
nos guardan sin embargo del mayor accidente:
la caída de la nada en la nada
¿Noseráquelosnombresquenospueblanlavidaseñalan,por
[encima de las cosas que nombran, el
[lugar de otro centro?
Roberto Juarroz
"Vagamos sin visión en la neblina,/ los días en los días./ Ese libre albedrío ¿para qué?/ ¿de qué regiones misteriosas somos?/ Sin áncora ni brújula ni nave,/ librados al azar,/ de ningún lado hacia ninguna parte...". Alifano
"¿El cosmos absoluto?/ Una vaga visión/ que tan sólo depende de tu vida;/ proyección de ti mismo...
"¿Es Dios, será el azar, o tanta nada/ que nada determina?". Alifano
Has jugado a perder y no hay revancha/ ni siquiera debajo de tus sueños." Alifano
Exilio:
"¡Qué árbol gigantesco tu desdicha!// Te lo han quitado todo:/ tu patria, la bandera, los amigos..."Quevedo..
¿Soy yo quien anda, esta noche,
por mi cuarto, o el mendigo
que rondaba mi jardín,
al caer la tarde?...
Miro
en torno y hallo que todo
es lo mismo y no es lo mismo...
¿La ventana estaba abierta?
¿Yo no me había dormido?
¿El jardín no estaba verde
de luna? ... ...El cielo era limpio
y azul... Y hay nubes y viento
y el jardín está sombrío...
Creo que mi barba era
negra... Yo estaba vestido
de gris... Y mi barba es blanca
y estoy enlutado... ¿Es mío
éste andar? ¿Tiene esta voz,
que ahora suena en mí, los ritmos
de la voz que yo tenía?
¿Soy yo, o soy el mendigo
que rondaba mi jardín,
al caer la tarde?...
Miro
en torno... Hay nubes y viento...
El jardín está sombrío ...
...Y voy y vengo... ¿Es que yo
no me había ya dormido?
Mi barba está blanca... Y todo
es lo mismo y no es lo mismo...
Juan Ramón Jiménez
“¡OH! Muerte, viejo capitán, ya es tiempo! ¡Levemos anclas!”
Baudelaire
La prudencia es, con mucho, la primera fuente de ventura. No se debe ser impío con Dios. Las palabras insolentes y altaneras las pagan con grandes infortunios los espíritus orgullosos, aquellos que no aprenden a tener juicio sino cuando llegan tardías horas de la vejez”
Antífonas de Sófocles
A los que perseveran en errados pensamientos les cortan el camino los daños que, veloces, mandan los dioses.
GUARDIÁN.
Mis palabras, ¿te muerden el oído o en el alma?
CREONTE.
¿A que viene ponerte a detectar con precisión en que lugar me duele?
GUARDIÁN
Porque el que te hiere el alma es el culpable; yo te hiero en las orejas.
Dialogo de Antífonas de Sófocles
Pero, ante tu desgracia, no me avergüenza ser tu socorro en el remo, por el mar de tu
dolor. Dialogo de Antífonas de Sófocles
Padre, para mi no hay bien mas preciado que tu felicidad y buena ventura: ¿qué puede ser mejor ornato que la fama creciente de su padre, para un hijo, y que, para un padre, con respecto a sus hijos? No te habitúes, pues; a pensar de una manera única, absoluta, que lo que tú dices —mas no otra cosa—, esto es lo cierto. Los que creen que ellos son los únicos que piensan o que tienen un modo de hablar o un espíritu como nadie, éstos aparecen vacíos de vanidad, al ser descubiertos. Para un hombre, al menos si es prudente, no es nada vergonzoso ni aprender mucho ni no mostrarse en exceso intransigente; mira, en invierno, a la orilla de los torrentes acrecentados por la lluvia in vernal, cuántos árboles ceden, para salvar su ramaje; en cambio, el que se opone sin ceder, éste acaba descuajado. Y así, el que, seguro de si mismo, la escota de su nave tensa, sin darle juego, hace el resto de su travesía con la bancada al revés, hacia abajo. Por tanto, no me extremes tu rigor y admite el cambio. Porque, si cuadra a mi juventud emitir un juicio, digo que en mucho estimo a un hombre que ha nacido lleno de ciencia innata, mas, con todo —como a la balanza no le agrada caer por ese lado(nadie o casi nadie nace lleno de ciencia innata )—, que bueno es tomar consejo de los que bien lo dan. de Antífonas de Sófocles
Honoré de Balzac (Francia, 1799-1850)
El elixir de larga vida (fragmento)
" Tal vez al comienzo de una orgía las almas tienen aún demasiada lucidez. A pesar de la luz de las velas, las voces de las pasiones, de los vasos de oro y de plata, el vapor de los vinos, a pesar de la contemplación de las mujeres más arrebatadoras, quizás había aún, en el fondo de los corazones, un poco de vergüenza ante las cosas humanas y divinas, que lucha hasta que la orgía la ahoga en las últimas ondas de un vino espumoso. Sin embargo, los corazones estaban ya marchitos, torpes los ojos, y la embriaguez llegaba, según la expresión de Rebeláis, hasta las sandalias. En aquel momento de silencio se abrió una puerta, y, como en el festín de Belsasar, Dios hizo acto de presencia y apareció bajo la forma de un viejo sirviente de pelo blanco, andar vacilante y de ceño contraído. Entró con una expresión triste; con una mirada marchitó las coronas, las copas bermejas, las torres de fruta, el brillo de la fiesta, el púrpura de los rostros sorprendidos, y los colores de los cojines arrugados por el blanco brazo de las mujeres; finalmente, puso un crespón de luto a toda aquella locura, diciendo con voz cavernosa estas sombrías palabras:
-Señor; vuestro padre se está muriendo.
Don Juan se levantó haciendo a sus invitados un gesto que bien podría traducirse por un: "Lo siento, esto no pasa todos los días".
¿Acaso la muerte de un padre no sorprende a menudo a los jóvenes en medio de los esplendores de la vida, en el seno de las locas ideas de una orgía? La muerte es tan repentina en sus caprichos como una cortesana en sus desdenes; pero más fiel, pues nunca engañó a nadie.
Cuando don Juan cerró la puerta de la sala y enfiló una larga galería tan fría como oscura, se esforzó por adoptar una actitud teatral pues, al pensar en su papel de hijo, había arrojado su alegría junto con su servilleta. "
Porfirio Barba Jacob (Colombia, 1883-1942)
Canciones de la vida profunda
" Hay días en que somos tan móviles, tan móviles,
como las leves briznas al viento y al azar.
Tal vez bajo otro cielo la gloria nos sonríe.
La vida es clara, undívaga y abierta como un mar.
Y hay días en que somos tan fértiles, tan fértiles,
como en abril el campo, que tiembla de pasión:
bajo el influjo próvido de espirituales lluvias,
el alma está brotando florestas de ilusión.
Y hay días en que somos tan plácidos, tan plácidos...
—¡niñez en el crepúsculo!, ¡lagunas de zafir!—
que un verso, un trino, un monte, un pájaro que cruza,
y hasta las propias penas nos hacen sonreír.
Y hay días en que somos tan sórdidos, tan sórdidos,
como la entraña obscura de oscuro pedernal:
la noche nos sorprende con sus profusas lámparas,
en rútilas monedas tasando el Bien y el Mal.
Y hay días en que somos tan lúbricos, tan lúbricos,
que nos depara en vano su carne la mujer:
tras de ceñir un talle y acariciar un seno,
la redondez de un fruto nos vuelve a estremecer.
Y hay días en que somos tan lúgubres, tan lúgubres,
como en las noche lúgubres el llanto del pintar.
El alma gime entonces bajo el dolor del mundo,
y acaso ni Dios mismo nos pueda consolar.
Mas hay también ¡oh Tierra! un día... un día... un día
en que levamos anclas para jamás volver...
Un día en que discurren vientos ineluctables.
¡Un día en que ya nadie nos puede retener!
“Vivimos en un mundo en que el propio cambio se ha convertido en algo tan obvio que corremos el riesgo de olvidar incluso qué es lo que ha cambiado.” Hannah Arendt
“Más allá de cualquier otra consideración, nos enfrentamos con la inmensa dificultad, si no la imposibilidad, de verificar el pasado. No me refiero meramente a hace algunos años, sino a ayer, a esta mañana. ¿Qué es lo que tuvo lugar? ¡Cuál fue la naturaleza de lo que tuvo lugar? ¿Qué ocurrió? Si se puede hablar de lo difícil que es saber qué pasó ayer mismo, se puede tratar al presente, me parece, de la misma forma. ¿Qué está ocurriendo ahora? No lo sabremos hasta mañana o hasta dentro de seis meses, y entonces tampoco lo sabremos, nos habremos olvidado, o nuestra imaginación ya le habrá atribuido características bastante falsas al hoy. Un momento es succionado y distorsionado, a menudo incluso en la hora misma de su nacimiento. Todos nosotros interpretaremos una experiencia en común de modo muy diferente, aunque preferimos suscribir a la idea de que existe un campo común compartido, un campo conocido. Yo creo que efectivamente hay un campo común compartido, pero que éste es más bien arena movediza. Dado que la "realidad" es una palabra muy firme y muy fuerte, tendemos a pensar, o a esperar, que el estado al cual hace referencia sea igualmente firme, asentado e inequívoco. Pues no parece serlo, y en mi opinión, no es ni peor ni mejor por ello.... .”
“La comunicación es algo demasiado alarmante. Entrar en la vida de otro es demasiado aterrador. Desenmascarar ante los otros la pobreza que nos habita por dentro es una posibilidad demasiado temible....”
H.Pinter -nobel Lit. 2005
“El progreso fue la religión de los siglos XIX y XX. Se entendía como una marcha hacia la emancipación del individuo. Era una especie de providencia laica. El problema es que no es tan grave ser atrasado. El progreso es retrógrado. Lo que suponemos atrás se encuentra delante.” Régis Debray
"Sabía gratificar en la misma medida en que sabía herir, aunque en general las lisonjas estaban veladas de ironía y las críticas, encubiertas por la cortesía".príncipe siciliano(Tomasso de Lampedussa)
“Por más precauciones que tomemos, no sabemos lo que hacemos. Nunca sabremos por qué hemos vivido. Durante toda nuestra vida, ignoramos por qué hemos sido individuos vivos por el lapso de esta breve duración. Como lectores, ni siquiera sabemos por qué obedecemos a esa necesidad de leer tanto e ignoramos lo que eso significa. Lo ignoramos todo acerca de los signos que les dirigimos a unos seres que no conocemos.”
“Nadie escucha su propia voz, que es un rostro. Nadie escucha su propio acento, que es un lugar. Nadie escucha la inflexión de su voz, que ofrece la tarjeta de presentación casi japonesa con el signo de pertenencia social al que apela por sus intenciones. Nadie escucha y todos obedecen a ese sonido, a ese acento, a esa inflexión que los guían. Nuestras quejas desenmascaran en nosotros un triste goce. Nuestras protecciones nos acusan. Nuestras fobias cuentan nuestra vida de manera más indecente y más directa que nuestros propios sueños. Nuestra ropa hace detalladamente una lista de nuestros héroes. Nuestros vicios delatan menos el régimen de nuestros placeres que la sombra de nuestros temores. Nuestro cuerpo no es más que el esclavo sometido a todos aquellos con los cuales se ha identificado, es decir, los tiranos familiares, muertos desde hace mucho tiempo, que en la medida en que están sepultados tiranizan más intensamente ese cuerpo que han generado, por el deseo que sentimos de repatriarlos en nosotros como en unas tumbas. Nuestra apariencia tiende sus cadenas a la dominación errante. Nuestra mirada lo dice todo y los anteojos negros todavía más. La máxima de Descartes, "Larvatus prodeo" ("Me adelanto enmascarado"), es una exhortación aún más imposible que la misma sinceridad, que nos resulta imposible a fuerza de ignorancia sobre nosotros mismos; exponer una máscara, en latín una persona, exhibe aún más sobre uno mismo en esa elección que la complejidad inmediata. Nadie sabe lo que muestra cuando oculta. Apuleyo pone en escena a un hombre tan desgraciado que estalla en sollozos cuando su amigo le trae el recuerdo de una mujer que lo desea y de la cual tiene miedo. Debido a que cubre con su túnica remendada su cara hinchada de dolor, desnuda el resto de su cuerpo desde el ombligo hasta el bajo vientre.” Pascal Quignard
Pesimista :es un optimista con experiencia
"Aquel país que renuncie a algunas de sus libertades en pos de seguridad no merece ni la libertad ni la seguridad". Benjamín Franklin
El tiempo :
Se toma venganza de lo que se hace sin contar con él. Carlos Fayt
Es el enemigo que nos mata huyendo .Quevedo
Estar preparado es importante, saber esperar lo es aún más, pero aprovechar el momento adecuado es la clave de la vida" Arthur Schnitzler (1862-1931)
Cuando llega la muerte, la gran reconciliadora, jamás nos arrepentimos de nuestra ternura, sino de nuestra severidad
George Eliot (Gran Bretaña, 1819-1880)
"Libertad. Después de haber pensado bien he comprendido que esta palabra misteriosa no significa otra cosa, finalmente, en el fondo, que... libertad de elegir la muerte". Y más adelante agregó: "una cosa es ser martirizados en un cuarto y otra cosa ser martirizados en la plaza pública, en una muerte espectacular"
P .P. Pasolini
"Miro en la fotografía de la infancia/ todo lo que no ha sido de mí"...... "Yo pensaba que la muerte / habría de sobrevenir un día,/ y no que estuvo desde siempre" .......... la muerte del hermano convertido en "un silencio que nos mira/ desconcertado desde una foto",..Fernando Sánchez Sorondo
" En mi comienzo está mi fin, en sucesión se levantan y caen casas,
se desmoronan, se extienden, se las retira, se las destruye, se las restaura,
o en su lugar hay un campo abierto, o una fábrica, o una circunvalación.
Vieja piedra para edificio nuevo, vieja madera para hogueras nuevas,
viejas hogueras para cenizas, y cenizas para la tierra, que ya es carne,
piel y heces, hueso de hombre y animal, tallo y hoja de maíz.
Las casas viven y mueren, hay un tiempo para construir
y un tiempo para vivir y engendrar,
y un tiempo para que el viento rompa el cristal desprendido
y agite las tablas del suelo donde trota el ratón de campo,
y agite el tapiz hecho jirones con un lema silencioso.
En mi comienzo está mi fin. Ahora cae la luz a través del campo abierto,
dejando la hundida vereda tapada con ramas, oscura en la tarde,
donde uno se apoya contra un lado cuando pasa un carro,
y la vereda hundida insiste en la dirección hacia la aldea,
hipnotizada en el calor eléctrico.
En cálida neblina, la sofocante luz es absorbida, no refractada,
por piedra gris, las dalias duermen en el silencio vacío,
esperad el búho tempranero
(...)
Llevando el compás, marcando el ritmo en su danzar,
como en su vivir en las estaciones vivas,
el tiempo de las estaciones y las constelaciones,
el tiempo de ordeñar y el tiempo de segar,
el tiempo de aparearse hombre y mujer y el de los animales,
pies subiendo y bajado, comiendo y bebiendo, estiércol y muerte.
La aurora apunta, y otro día se prepara para el calor y el silencio.
Mar adentro el viento de la aurora se arruga y resbala.
Estoy aquí, o allí, o en otro lugar, en mi comienzo
T. S. Eliot (Gran Bretaña, 1888-1965)
"Entre una sutil sombra y la ausencia de luz reside el matiz de la ilusión".Howard Carter arqueólogo Descubridor de la tumba de
Tutankamon
"Somos nuestra memoria , somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos" J. L. Borges
"De un sueño se puede decir cualquier cosa, menos que no sea verdad".E.Sabato
"Tornando a este apresurado arrebatar el espíritu, es de tal manera que verdaderamente sale del cuerpo, y por otra parte claro está que no queda esta persona muerta; al menos ella no puede decir si está en el cuerpo o si no, por algunos instantes. Parece que toda junta ha estado en otra región muy diferente de en ésta que vivimos, a donde se le muestra otra luz tan diferente de la de acá, que si toda su vida ella la estuviera fabricando junto con otras cosas, fuera imposible alcanzarlas".
"Si esto todo pasa estando en el cuerpo o no, yo no lo sabré decir; al menos ni juraría que está en el cuerpo ni tampoco que está el cuerpo sin alma".
(Santa Teresa, Moradas sextas, Cap. V. No. 7-8
La vida se suele armar retrospectivamente. Sobre todo cuando las ilusiones se tornan verdades descartables y lo inesperado mueve las piezas de la existencia. Silvia Hopenhayn
“Y tengo en proyecto... (claro que a mi edad los proyectos son un tanto aleatorios) J.L.Borges
Marguerite Duras dice: "La escritura llega como el viento, está desnuda, es la tinta, es lo escrito, y pasa como nada pasa en la vida, nada, excepto eso, la vida".
Somos responsables de todo y ante todo Dostoievski
“nuestra capacidad de deleite y asombro; a la sensación de misterio que rodea nuestra vida; a nuestro sentimiento de piedad, belleza y dolor; al sentimiento latente de confraternidad con toda la Creación. Y a la convicción, sutil pero invencible, de una solidaridad que entrelaza la soledad de innumerables corazones: la solidaridad en los sueños, la alegría, la pena, las ambiciones, las ilusiones, la esperanza, el miedo. La que une a los hombres y a toda la humanidad: los muertos a los vivos y los vivos a los que habrán de nacer". Conrad
"Perdona a tus enemigos, pero jamás olvides su nombre". John F. Kennedy
«Padres y maestros, yo me pregunto: "¿qué es el infierno?" Sostengo que es el sufrimiento de no poder amar». Dostoievski
“Tal vez el mundo cabe en la cocina/
donde hablamos del hijo./
El futuro es un rostro, un dulce nombre,/
una sangre en camino a este camino”. Juan Gelman
Llegué a los 75 sin darme cuenta. La única ventaja es que el tiempo envejece con uno. Así, no hay problema. Juan Gelman
Redes de cansancios
que vienen de afuera
se suman a veces
a los cerriles fracasos del cuerpo
y a las cautas derrotas del pensamiento
y esa inesperada complicidad
nos hace trastabillar penosamente
en las vecindades del abismo.
Pero si entonces no caemos,
el viento que viene del abismo nos salva:
desbarata las redes
y borra las tenebrosas complicidades.
Sólo la constante inminencia de la caída
permite colonizar provisoriamente la caída.
El día en que sin saberlo
hacemos por última vez una cosa
-mirar una estrella,
atravesar una puerta,
amar a alguien,
escuchar cierta voz-
si algo nos advirtiera
que nunca volveremos a hacer eso,
probablemente la vida se detendría
como un muñeco sin niño ni resorte.
Sin embargo, cada día
hacemos algo por última vez
-mirar un rostro,
llamarse con su propio nombre,
terminar de gastar un zapato,
probar un temblor-
como si la primera vez o la milésima
pudiera preservarnos de la última.
Nos haría falta un tablero
con todas las entradas y salidas marcadas,
donde se anuncie claramente, día por día,
con tiza de colores y con vocales
qué le toca terminar a cada uno,
hasta cuándo se hace cada cosa,
hasta cuándo se vive
hasta cuándo se muere
El sumo desvarío
del hablar cuando todo calla
o callar cuando todo habla
se disimula con la maniobra
de hablar para callar
o callar para hablar.
La realidad es un lienzo salpicado
por gotas de palabras y gotas de silencio.
Y las gotas se mezclan
en un delirio sin axiomas
hasta empapar a veces todo el lienzo.
¿Se podrá secar el lienzo alguna vez
para poder así envolvernos?
Todo texto, toda palabra cambia
según las horas y los ángulos del día o de la noche,
según la transparencia de los ojos que los leen
o el nivel de las mareas de la muerte.
Tu nombre no es el mismo,
mi palabra no es la misma
antes y después del encuentro,
antes y después de volver a pensar
que mañana no estaremos.
Cualquier cosa es distinta
si se mira de día o de noche,
pero se vuelven aún más distintas
las palabras que escriben los hombres
y las palabras que no escriben los dioses.
Y no hay ninguna hora,
ni la más promisoria o lúcida o ecuánime,
ni siquiera la hora sin carteles de la muerte,
que pueda equiparar los reflejos,
ajustar las distancias
y hacer que las mismas palabras
digan las mismas cosas.
Todo texto, toda forma, se quiera o no se quiera,
es un mudable, tornasolado espejo
de la furtiva ambigüedad de la vida.
Nada tiene una sola forma para siempre.
Ni siquiera la eternidad es para siempre
Los nombres que nos pueblan la vida
nos consuelan tal vez de algo que falta
en el centro sin nombre de todo.
Los nombres que nos pueblan la vida
como pequeños duendes
o mínimos fantasmas
nos guardan sin embargo del mayor accidente:
la caída de la nada en la nada
¿Noseráquelosnombresquenospueblanlavidaseñalan,por
[encima de las cosas que nombran, el
[lugar de otro centro?
Roberto Juarroz
"Vagamos sin visión en la neblina,/ los días en los días./ Ese libre albedrío ¿para qué?/ ¿de qué regiones misteriosas somos?/ Sin áncora ni brújula ni nave,/ librados al azar,/ de ningún lado hacia ninguna parte...". Alifano
"¿El cosmos absoluto?/ Una vaga visión/ que tan sólo depende de tu vida;/ proyección de ti mismo...
"¿Es Dios, será el azar, o tanta nada/ que nada determina?". Alifano
Has jugado a perder y no hay revancha/ ni siquiera debajo de tus sueños." Alifano
Exilio:
"¡Qué árbol gigantesco tu desdicha!// Te lo han quitado todo:/ tu patria, la bandera, los amigos..."Quevedo..
¿Soy yo quien anda, esta noche,
por mi cuarto, o el mendigo
que rondaba mi jardín,
al caer la tarde?...
Miro
en torno y hallo que todo
es lo mismo y no es lo mismo...
¿La ventana estaba abierta?
¿Yo no me había dormido?
¿El jardín no estaba verde
de luna? ... ...El cielo era limpio
y azul... Y hay nubes y viento
y el jardín está sombrío...
Creo que mi barba era
negra... Yo estaba vestido
de gris... Y mi barba es blanca
y estoy enlutado... ¿Es mío
éste andar? ¿Tiene esta voz,
que ahora suena en mí, los ritmos
de la voz que yo tenía?
¿Soy yo, o soy el mendigo
que rondaba mi jardín,
al caer la tarde?...
Miro
en torno... Hay nubes y viento...
El jardín está sombrío ...
...Y voy y vengo... ¿Es que yo
no me había ya dormido?
Mi barba está blanca... Y todo
es lo mismo y no es lo mismo...
Juan Ramón Jiménez
“¡OH! Muerte, viejo capitán, ya es tiempo! ¡Levemos anclas!”
Baudelaire
La prudencia es, con mucho, la primera fuente de ventura. No se debe ser impío con Dios. Las palabras insolentes y altaneras las pagan con grandes infortunios los espíritus orgullosos, aquellos que no aprenden a tener juicio sino cuando llegan tardías horas de la vejez”
Antífonas de Sófocles
A los que perseveran en errados pensamientos les cortan el camino los daños que, veloces, mandan los dioses.
GUARDIÁN.
Mis palabras, ¿te muerden el oído o en el alma?
CREONTE.
¿A que viene ponerte a detectar con precisión en que lugar me duele?
GUARDIÁN
Porque el que te hiere el alma es el culpable; yo te hiero en las orejas.
Dialogo de Antífonas de Sófocles
Pero, ante tu desgracia, no me avergüenza ser tu socorro en el remo, por el mar de tu
dolor. Dialogo de Antífonas de Sófocles
Padre, para mi no hay bien mas preciado que tu felicidad y buena ventura: ¿qué puede ser mejor ornato que la fama creciente de su padre, para un hijo, y que, para un padre, con respecto a sus hijos? No te habitúes, pues; a pensar de una manera única, absoluta, que lo que tú dices —mas no otra cosa—, esto es lo cierto. Los que creen que ellos son los únicos que piensan o que tienen un modo de hablar o un espíritu como nadie, éstos aparecen vacíos de vanidad, al ser descubiertos. Para un hombre, al menos si es prudente, no es nada vergonzoso ni aprender mucho ni no mostrarse en exceso intransigente; mira, en invierno, a la orilla de los torrentes acrecentados por la lluvia in vernal, cuántos árboles ceden, para salvar su ramaje; en cambio, el que se opone sin ceder, éste acaba descuajado. Y así, el que, seguro de si mismo, la escota de su nave tensa, sin darle juego, hace el resto de su travesía con la bancada al revés, hacia abajo. Por tanto, no me extremes tu rigor y admite el cambio. Porque, si cuadra a mi juventud emitir un juicio, digo que en mucho estimo a un hombre que ha nacido lleno de ciencia innata, mas, con todo —como a la balanza no le agrada caer por ese lado(nadie o casi nadie nace lleno de ciencia innata )—, que bueno es tomar consejo de los que bien lo dan. de Antífonas de Sófocles
Honoré de Balzac (Francia, 1799-1850)
El elixir de larga vida (fragmento)
" Tal vez al comienzo de una orgía las almas tienen aún demasiada lucidez. A pesar de la luz de las velas, las voces de las pasiones, de los vasos de oro y de plata, el vapor de los vinos, a pesar de la contemplación de las mujeres más arrebatadoras, quizás había aún, en el fondo de los corazones, un poco de vergüenza ante las cosas humanas y divinas, que lucha hasta que la orgía la ahoga en las últimas ondas de un vino espumoso. Sin embargo, los corazones estaban ya marchitos, torpes los ojos, y la embriaguez llegaba, según la expresión de Rebeláis, hasta las sandalias. En aquel momento de silencio se abrió una puerta, y, como en el festín de Belsasar, Dios hizo acto de presencia y apareció bajo la forma de un viejo sirviente de pelo blanco, andar vacilante y de ceño contraído. Entró con una expresión triste; con una mirada marchitó las coronas, las copas bermejas, las torres de fruta, el brillo de la fiesta, el púrpura de los rostros sorprendidos, y los colores de los cojines arrugados por el blanco brazo de las mujeres; finalmente, puso un crespón de luto a toda aquella locura, diciendo con voz cavernosa estas sombrías palabras:
-Señor; vuestro padre se está muriendo.
Don Juan se levantó haciendo a sus invitados un gesto que bien podría traducirse por un: "Lo siento, esto no pasa todos los días".
¿Acaso la muerte de un padre no sorprende a menudo a los jóvenes en medio de los esplendores de la vida, en el seno de las locas ideas de una orgía? La muerte es tan repentina en sus caprichos como una cortesana en sus desdenes; pero más fiel, pues nunca engañó a nadie.
Cuando don Juan cerró la puerta de la sala y enfiló una larga galería tan fría como oscura, se esforzó por adoptar una actitud teatral pues, al pensar en su papel de hijo, había arrojado su alegría junto con su servilleta. "
Porfirio Barba Jacob (Colombia, 1883-1942)
Canciones de la vida profunda
" Hay días en que somos tan móviles, tan móviles,
como las leves briznas al viento y al azar.
Tal vez bajo otro cielo la gloria nos sonríe.
La vida es clara, undívaga y abierta como un mar.
Y hay días en que somos tan fértiles, tan fértiles,
como en abril el campo, que tiembla de pasión:
bajo el influjo próvido de espirituales lluvias,
el alma está brotando florestas de ilusión.
Y hay días en que somos tan plácidos, tan plácidos...
—¡niñez en el crepúsculo!, ¡lagunas de zafir!—
que un verso, un trino, un monte, un pájaro que cruza,
y hasta las propias penas nos hacen sonreír.
Y hay días en que somos tan sórdidos, tan sórdidos,
como la entraña obscura de oscuro pedernal:
la noche nos sorprende con sus profusas lámparas,
en rútilas monedas tasando el Bien y el Mal.
Y hay días en que somos tan lúbricos, tan lúbricos,
que nos depara en vano su carne la mujer:
tras de ceñir un talle y acariciar un seno,
la redondez de un fruto nos vuelve a estremecer.
Y hay días en que somos tan lúgubres, tan lúgubres,
como en las noche lúgubres el llanto del pintar.
El alma gime entonces bajo el dolor del mundo,
y acaso ni Dios mismo nos pueda consolar.
Mas hay también ¡oh Tierra! un día... un día... un día
en que levamos anclas para jamás volver...
Un día en que discurren vientos ineluctables.
¡Un día en que ya nadie nos puede retener!
“Vivimos en un mundo en que el propio cambio se ha convertido en algo tan obvio que corremos el riesgo de olvidar incluso qué es lo que ha cambiado.” Hannah Arendt
“Más allá de cualquier otra consideración, nos enfrentamos con la inmensa dificultad, si no la imposibilidad, de verificar el pasado. No me refiero meramente a hace algunos años, sino a ayer, a esta mañana. ¿Qué es lo que tuvo lugar? ¡Cuál fue la naturaleza de lo que tuvo lugar? ¿Qué ocurrió? Si se puede hablar de lo difícil que es saber qué pasó ayer mismo, se puede tratar al presente, me parece, de la misma forma. ¿Qué está ocurriendo ahora? No lo sabremos hasta mañana o hasta dentro de seis meses, y entonces tampoco lo sabremos, nos habremos olvidado, o nuestra imaginación ya le habrá atribuido características bastante falsas al hoy. Un momento es succionado y distorsionado, a menudo incluso en la hora misma de su nacimiento. Todos nosotros interpretaremos una experiencia en común de modo muy diferente, aunque preferimos suscribir a la idea de que existe un campo común compartido, un campo conocido. Yo creo que efectivamente hay un campo común compartido, pero que éste es más bien arena movediza. Dado que la "realidad" es una palabra muy firme y muy fuerte, tendemos a pensar, o a esperar, que el estado al cual hace referencia sea igualmente firme, asentado e inequívoco. Pues no parece serlo, y en mi opinión, no es ni peor ni mejor por ello.... .”
“La comunicación es algo demasiado alarmante. Entrar en la vida de otro es demasiado aterrador. Desenmascarar ante los otros la pobreza que nos habita por dentro es una posibilidad demasiado temible....”
H.Pinter -nobel Lit. 2005
“El progreso fue la religión de los siglos XIX y XX. Se entendía como una marcha hacia la emancipación del individuo. Era una especie de providencia laica. El problema es que no es tan grave ser atrasado. El progreso es retrógrado. Lo que suponemos atrás se encuentra delante.” Régis Debray
"Sabía gratificar en la misma medida en que sabía herir, aunque en general las lisonjas estaban veladas de ironía y las críticas, encubiertas por la cortesía".príncipe siciliano(Tomasso de Lampedussa)
TERAPIA INTENSIVA
Dr. GREGORIO ARAOZ ALFARO
INSTITUTO DE MATERNIDAD
NUESTRA SEÑORA DE LAS MERCEDES
SAN MIGUEL DE TUCUMAN
Breve sinopsis
1972-1983
El arte de la medicina, como todo arte, se adquiere con la practica,la prudencia y el respeto ante el individuo enfermo;el sentido de responsabilidad,la compasión,la solicitud, casi diría el Amor,por el paciente; el saber que decir y que callar,el cómo decidir cuando no se tiene certeza,el cómo proceder cuando se ignora el camino,todo ello se aprende viendo enfermos,en el hospital, bajo la guía de avezados maestros-
Eduardo Braun Menendez
Querida Fufa Amenabar, como consecuencia de tu reciente invitación, a las jornadas sobre muerte materna, con la que me honraste ,conocedor de tu profunda dedicación a estos temas y en coincidencia con las recientes refacciones del servicio de terapia intensiva: Dr. Gregorio Araoz Alfaro de la Maternidad de nuestra ciudad, es que me dije, que, por excesiva modestia de mi parte, quizás, se perderían datos históricos del mismo, que obran en mi poder y acaso a alguien, pudiera interesarle en el futuro.
Por ahí, no dejé de plantearme, que esta modestia no haya sido como la de Antistenes -el griego, creador de la escuela filosófica de los cínicos, - maestro de Diógenes, quien se vanagloriaba de usar un viejo sayo sucio y roto, del que decía serle útil para abrigarse, dormir y también le serviría de sudario a su muerte. Admirador de Sócrates, este, su maestro, a menudo se burlaba de él de muy buena gana. Un día, viéndolo sucio de la cabeza a los pies y con el manto desgarrado, le dijo: “A través de estos agujeros, Antístenes, veo toda tu vanidad.".Espero, que sepas vos disimular la mía.
Bueno, voy a dividirte esta pequeña monografía histórica, en lo concerniente al lapso en que me toco estar, en cuatro periodos :Prehistoria, Pieza del 4° piso, Servicio del 2° piso, Epicrisis,
Prehistoria:
Transcurría el mes de Mayo de 1972, yo había finalizado mi estadía de perfeccionamiento en Terapia Intensiva, y Clínica Medica en el hospital Escuela José de San Martín (el Clínicas de Bs. As.),donde aprendí de maestros como-José Emilio Burucua, Miatello, Fustinoni ,A. Perosio,Nicholson, Rubianes, C. Gherardi, Santas ,Mario Brea etc.,y en el Instituto del Quemado con Fortunato Benahin y otros -gracias a una beca de la UNT- cuando mi primo Santiago ,fue padre de su primer hijo. Fui a visitarlo al Sanatorio 9 de julio, allí en el bar “Central” de Córdoba y 25 de mayo, me presentó al colega, obstetra, de su esposa, Juan Carlos Uasuf. En la conversación, me preguntó que iba a hacer, yo estaba bastante desorientado, porque la especialidad –terapia intensiva-, como tal, todavía no existía, en Tucumán, solo había unidades parciales; Coronaria, renal y respiratoria pero no integradas en un servicio completo. Me escuchó y me dijo: tenès que ir a la maternidad y poner en practica lo que has aprendido porque: “allí las enfermas, medianamente graves, todas recuperables, se mueren por falta de atención especializada” Esas fueron sus palabras.
En ese periodo no tenia nada claro, sobre mi futuro, y a punto estuve de regresar a Buenos Aires, donde me esperaban interesantes posibilidades laborales.
Pero esa conversación con Uasuf había quedado grabada en mi subconsciente y meses después, decidí escribir la primera nota (fechada en octubre de 1972), -de las innumerables que escribiría a posteriori -al entonces director del Instituto, Donato Roque. Rubino, la que puede considerarse, el puntapié inicial de una larga lucha, que duró mas o menos 5 años (documentos A)
A partir de ese momento, fui todos los días (incluidos los domingos)por los pisos de la maternidad buscando casos de pacientes en riesgo, contando con la buena voluntad del personal de piso, de farmacia, del laboratorio, y especialmente de la administradora, Adelita Ramaciotti (quien en esa etapa, entre otras acciones, donó su sueldo para la compra de medicamentos.Me había comprometido con el objetivo sintiendo ,que debia devolver lo que me habia sido dado Fuimos introduciendo la necesidad del servicio, en ello tiene muchísimo que ver tu papá, -el inolvidable Pilolo- (sin el cual, vanos hubieran sido mis esfuerzos) que sin cansancio ni temor alguno, acometía contra cualquier problema quirúrgico, por complicado que este fuese y sea quien sea que se molestase, con su actitud de reparar problemas. Además, no le faltaban palabras para darme animo, permanentemente. No voy a olvidar el día en que una siesta vino a ver una paciente y allí nomás decidió una operación complicadísima, extirpó útero y anexos necróticos y solucionó un problema de perforación de còlon, al finalizar, después de varias horas, dijo. : “bueno pibe, voy a volver a mi casa porque me esperan en la fiestita que dejé, por que hoy me festejan el cumpleaños”. Y no estoy seguro, pero me parece, que en otra oportunidad, suspendió una reunión familiar, en donde se festejaba la obtención de un titulo profesional de uno de ustedes, ¡tal era su entrega solidaria para con la sociedad! . Otro colaborador ignoto de ese tiempo fue >Héctor Luis Tobar<(el hijo menor del ing. Anacleto Tobar ex rector de la UNT) a la sazón estudiante de medicina que quedaba controlando los drenajes, los goteos y demás indicaciones en esos casos desesperantes, cuando yo tenia que ir a asearme y a dormir un poco o para escapar del permanente acoso, al que día y noche me sometían los angustiados familiares. Y por ultimo sería un ingrato si no mencionase a la entonces mi novia, actual esposa y madre de mis seis hijos, Marisa, quien desde Los Toldos. pequeña ciudad de Buenos Aires me instaba a no aflojar y me esperaba pacientemente, sin dudar (creo yo) de mis serias intenciones matrimoniales.
Este periodo se extendió por varios meses, cuando, después de laboriosas gestiones, y ya apoyado por algunos integrantes del grupo de terapia que habíamos conformado en el Sanatorio Pasquíni, -especialmente los Dres. Néstor Sandoval y Marcos Mostoslavsky -comenzó a funcionar un precario sistema en un sector del 4to. piso -(documentos B)
Pieza del 4° piso
Durante este lapso se fue induciendo la necesidad de tener un sector, donde aglutinar las enfermas, para su tratamiento y la atención a los familiares, hasta entonces dispersas por todo el instituto, lo que se concretó por gentileza del jefe del cuarto piso, Dr. R.Rezzonico quien nos facilitó una pieza de 4 camas, —¡el pobre no sabía en lo que se metía!-Se inicia allí la actividad, con cardioscopios y desfibriladores hechos en Tucumán por los ingenieros Volta y Zalduendo ¡¡ facilitados en carácter de préstamo hasta tanto fueran comprados por el estado!! Justo es aclarar que por mediación de doña Dolores Riera de Juri, la esposa del entonces gobernador y luego madrina del servicio, fueron abonados posteriormente. Elementos de diálisis y respiradores aportados por el equipo medico privado y de nuestra propiedad. Las enfermeras y los médicos trabajaban ad-honorem , los medicamentos donados por laboratorios, como Roux Ocefa y otros sin ninguna contraprestación -¡¡Que tiempos aquellos en donde participó tanta gente desinteresadamente!! Como la señoras Gilda Taddeo, nuestra asesora en relaciones publicas, a quien le debemos ideas, conceptos, consejos e inclusive, la redacción de alguna, que otra nota, en la que había que contestar con firmeza, pero con mucha sutileza y sin lesionar la autoridad a quien iba dirigida. Pola Santillán, jefa de despacho, nuestra asesora en trámites ante el secretario de salud publica, algunos de ellos muy complejos y las incansables, Alicia Araujo y Sarita De Luca, que facilitaban cuanta gestión hubiere por enmarañada que fuesen.
Dos palabras sobre el entonces Secretario de Estado, Dr.Julio Rolando Rossi. Recuerdo el día en que obtuve la primera entrevista en su despacho, yo le explicaba lo que anhelaba hacer y él me escuchaba atentamente, al finalizar me dijo “ esto parece muy estimable, pero hay un inconveniente, hace unos meses que esta yendo un medico medio internista a la maternidad, y tendrás que ponerte de acuerdo con él, por que tiene la prioridad “quede sorprendido, por que en mis recorridas diarias por los pisos, no me había tropezado con tal medio internista, entonces le pregunte quien era y me dijo “ un tal Bellomío¡ No sabia con quien había estado hablando, hasta ese momento! Luego se portó de maravillas, aunque siempre presionado por los acontecimientos que le generáramos diariamente.
La inauguración se hizo en marzo de 1974, con bombos y platillos, sin que hubiera ni siquiera presupuesto, por ende, no teníamos seguridad en la continuidad de la sobre vivencia y podía pasar, que el esfuerzo de tanta gente quedara en la nada. Pero fe era lo que sobraba y el objetivo era iniciar el servicio, lo demás vendría después por añadidura- parangonando quizás, a la definición de vida de la bióloga Lui Marguli “La vida es materia envuelta en energía o quizás sea más fiel decir, es energía envuelta en materia” (documentos C.)
Pasó el tiempo y fueron saliendo en forma parcial los nombramientos de los médicos, a quienes rindo este pequeño recordatorio. El germánico, correcto, e inflexible, Fernando Koch. El humano, contemporizador, inteligente y noble,Marquitos Mostoslavky.El audaz, ambicioso y estudioso, Enrique Riarte.El animoso, luchador, intuitivo y leal,Néstor Sandoval.El eslavo, sutil, lucido, y perseverante,Alejo Grosse. El curtido veterano del grupo, con gran capacidad y cultura, el que ponía su cuota de experiencia, el de la pausa en medio del torbellino, que sostenía: “nunca puedes juzgar a otro hombre sin ponderar todas sus circunstancias“,(recién lo acabo de hacer, nuevamente) me refiero a Jorge Hernán Villavicencio,de cuya trágica y forzada muerte nos enteramos varios años después. Y no me olvido de aquellas heroicas primeras enfermeras, Susanita Valdés, Zulema Cedron, Marta Vaca, Blanca de Rojas, Zully Moreno, Elvira Acosta, y tantas otras. Las asistentes sociales, Estela Toledo, e “Icha Serrano”. Los bioquímicos, Alonso y Avelino San Martín. La sicóloga, Enriqueta Z.de Perez de Nucci.Radiólogos, anestesistas, en fin, sería interminable nombrar a todos.
Nuestros médicos, primero fueron nombrados por contrato – después de muchos meses de labor gratuita- y luego, designados por presupuesto(religiosamente, donaban sus primeros estipendios, para cubrir necesidades imperiosas del servicio). Se pagaron los restantes aparatos y mediante donaciones, obteníamos otros elementos esenciales que nos faltaban (sillas, escritorios, sabanas etc., etc.)
Al mismo tiempo, efectuábamos trabajos científicos y disponíamos medidas innovadoras, que “removían el avispero” y generaban grandes discusiones, altercados y conflictos, como ser, el uso del quirófano a deshoras para intervenciones complicadas, curaciones de quemaduras, etc. La participación de la Facultad de Bioquímica, por análisis complejos y cultivos específicos. La actuación de la Cátedra de Medicina Forense-por intoxicaciones varias-. Se pedía necroscopia en los casos de dudas. Desde allí luchamos mucho por la especialidad, se hizo punta para la creación de la Sociedad de Terapia Intensiva de Tucumán. Hacíamos docencia, (varios cursos de avanzada para médicos y enfermeras), investigación, trabajos sobre infecciones por anaerobios; Sin duda los precursores en Tucumán, con el Instituto de Microbiología a cargo de la Dra. Aída de Ruiz Holgado. Se usó, por primera vez en la provincia, membrana amniótica en una gran quemada embarazada de 6 meses, como reemplazo parcial de la piel, hasta que pudieron hacerse los injertos definitivos. Empleamos, con Mostoslavky(actual integrante del servicio de nefrología del Hosp. de Beersheva ,en Israel) el riñón artificial con filtro de tipo capilar –Cordis-al mismo tiempo que en el Hospital Italiano, lo que era una novedad, en esa época en la que aún se utilizaba el riñón artificial de plancha con laminas de celofán y mas en una institución publica. Se investigó sobre hipertensión en las eclámpticas con la Cátedra de Fisiología del Dr.Coviello Te adjunto algunas de estas inquietudes (documentos D)
El aspecto sobre el cual más insistíamos, era el de la integración con servicios de otros hospitales y especialmente del mismo Instituto, puesto que la embarazada, era y es, una caja de resonancia en la que se amplifican patologías preexistentes, entonces apreciábamos como imprescindible, la cooperación de diferentes estamentos, y allí, brotaban los clásicos resquemores y egoísmos a vencer. Es por ello que, la designación de consultores de inobjetables trayectorias, fue una solución transitoria del problema. De allí surgieron los nombres de Alfredo Amenàbar, Carlos Raúl Landa, Henry Cartagena Llepeletier, Guillermo Mirande, Roberto Avellaneda, Jacobo Schujman, Hugo Medici y otros.
Pero era por demás evidente que, esa pieza y esos elementos no cubrían minimamente las carencias de ese gigante que es la Maternidad de Tucumán y ya instalada la noción de la necesidad, lo que previamente fue resistido, luego fue exigido, además, comenzaron las derivaciones de otros hospitales(especialmente abortos sépticos complicados) e inclusive, desde el área privada. Esto nos obligaba a buscar la construcción desde cero, de un espacio físico para el servicio de terapia, acorde a estas necesidades, aun cuando no habíamos consolidado, lo hecho hasta ese momento. Estábamos desbordados, como el Ratón Mickey, en El Aprendiz de Hechicero, de la película Fantasía, de Disney.
Nuestro modelo a imitar era el servicio de neonatología que dirigía el Dr.Saleme, (otro, que a pesar de su parquedad, nos estimulaba a perseverar).
Entonces surgió la ayuda providencial de Dios.
Una tarde, fue la esposa del General Bussi de visita a la Maternidad, en ese momento, en la pieza de terapia había una enferma sifilítica muy deteriorada y con infectos olores, estábamos sin aire acondicionado y ahuyentábamos las moscas con una pantalla, la manteníamos aislada, visualmente, con un biombo de las otras pacientes, era una de esas clásicas tardes del verano tucumano. Nos ingeniamos para que este cuadro deprimente fuese observado, por la Señora. Lo que así acaeció.
Esta acción, desencadenó una orden perentoria de presentación de proyectos (plazo 48 horas).Los teníamos preparados desde hacia meses ¡y los presentamos!. Se aprobó de urgencia un subsidio del gobierno, para la obra y la puesta en marcha de un servicio acorde. Esta etapa persistió hasta el año 1977
Servicio del 2° piso: .
En eso estábamos, cuando del grupo medico es “desaparecido” el Dr. Jorge Hernán Villavicencio, nuestro excelente cirujano especializado en quemados, padre de 4 hijos. Posteriormente le llegó la orden tajante de dejar la guardia, a la Dra. Cristina Illia (quien se agregó ulteriormente para cubrir los días domingos) so pena de otra desaparición, eran esos terribles momentos de nuestra patria, eso nos bajoneo un montón, pero luego reiniciamos las gestiones y la arquitecta Olga Paterlini, esposa del Dr. F. Koch, en tiempo record (48 horas) plasmó en un plano (era lo único que nos faltaba hacer) nuestras ideas del servicio soñado.
El mismo fue construido y equipado con el dinero de la provincia, administrado por esas señoras altruistas y caritativas de APAMD, dirigidas por la Sra.Ángela de López López. La inauguración definitiva fue el 7/7/1977(documentos E)
Ya equipado y prestigiado el servicio, a nivel nacional, organizamos nuevos cursos, en uno de ellos nuestro trabajo sobre eclampsia fue presentado a- pedido de su directora (Dra.Norma Zanetti)-en la sociedad Argentina de Nefrología por el aporte inédito de sus conclusiones. Además fuimos consultados por las autoridades sanitarias, para le evaluación de todos los servicios de terapia de la Capital, y para sugerir los nombres de los profesionales a designar en terapia del hospital Padilla. Al mismo tiempo se iba logrando la integración con los más representativos servicios y profesionales del medio, medidas imprescindibles para una solución global de los problemas de las patologías graves de las embarazadas (documentos F)
En ese periodo, (año 1981/83) una discutible decisión del entonces director, Dr. Parraga, llevó la Maternidad al precario edificio del Instituto de rehabilitación ( ex Alpi.) .Todo lo ganado se perdió, porque volvimos a las làbiles condiciones previas en ese 1° piso estrecho y frío y maloliente a donde nos enviaron.
Por esas cosas del destino, tiempo después, fue designado director el Dr.Mario González, un profesional humanista, quien supo escuchar el planteo sensato de varios médicos, entre otros, el de los Dres. Benejam y Luis Mora -debo confesar mi ignorancia sobre tu acción en esa oportunidad- y por empuje, especialmente del Dr. Néstor Sandoval, y la decisión política del entonces encargado del área, Dr. Víctor Baaclini, la maternidad es nuevamente trasladada a su actual ubicación.
Durante esos años, pasaron por el servicio numerosos médicos, además de los originalmente designados, como ser: Hernán F. Salas, Luis Perez Acosta, Maria Laura Medina, Graciela Presti,Reinaldo Figueroa, Hugo Martín, Julio Lazarte, Maria E. Bellomío, Juan P. González,Mario Jiménez, Armando Feyling, Clelia Cabral, Martín Arias, Víctor Godoy,Maria L. Rodríguez. Algunos fugazmente, otros quedaron inclusive de médicos internos hasta la fecha. Estos profesionales, fueron muy importantes en esa etapa, puesto que, todos ingresaban, también, sin cobrar por sus guardias e iban cimentando el nombre del servicio, con su esfuerzo, desinterés, entusiasmo y deseos de aprender.
“Epicrisis”
El 20 de mayo de 1983, razones personales, profundamente meditadas, en donde incidieron: el cansancio moral, deslealtades varias, desgaste de salud, crecimiento familiar, una actividad empresarial paralela con desarrollo exponencial, que exigía presencia personal,cosa que no habia previsto. Por lo cual, con gran pesadumbre, presenté mi renuncia a las funciones de jefe del servicio, con que se me había honrado años atrás. Las mismas continuaron a cargo el Dr. Néstor Sandoval, a quien le cupo el mérito de la reinstalación de la dependencia en el segundo piso del Instituto, sin que llegara yo, a ver el nuevo traslado, por lo que, mi ultima imagen del servicio, era esa precaria habitación del edificio de la calle Méjico y Salta.
En el inventario de ese año, Mayo, 1983- puedes observar la diferencia con aquella precarisima situación de octubre de 1972,en donde toda la aparatología, cabía en mi veterano maletín, que contenía: Un laringoscopio para intubación traqueal, unos tubos endotraquales, una mascara de Campbell al 28%, un tubo en T, un trozo de manguera para oxigeno, un trocar de punción abdominal para diálisis peritoneal y toda la medicación para paro cardiaco (documentos G)
Hace unos días -Enero 2005-tuve que ir a la Maternidad. Había transcurrido mas de 23 años, desde mi ultima visita, me llegué al servicio -al que le hicieron, unos meses atrás, unas refacciones y actualizaciones en el equipamiento–. Tuve un choque emocional al ver que el sueño del ya fallecido, Dr. Carlos Uasuf y el de tantos otros, mencionados o no, en los documentos adjuntos, como ser: los Dres. Paula Figueroa,Lombardo,Romero,C.Reyes Auad, Aníbal Terán,J. Brun,Jacobo Schujman,
M Alascio,A.Saguir,A.Druck,V.Erimbaue,E.Medici,E.Holtzman,R.Zapella,Simón De Marco, etc.,etc. se había transformado en una vívida realidad y el comprobar, que ahora marchaba con los criterios de colaboración interdisciplinaria, por los que tanto tuvimos que luchar en el pasado, me hizo sentir una satisfacción intransmisible, haciendo cierta aquélla frase que dice: una obra demuestra realmente su valía, solo si sobrevive a las visiones de sus iniciadores.
También seria útil, evocar a algún joven que pudiere interesarse en este resumen, las palabras que Sabato, puso en boca de Abbadón el Exterminador:
"Querido y remoto muchacho: [...] además del talento o del genio necesitarás de otros atributos espirituales: el coraje para decir tu verdad, la tenacidad para seguir adelante, una curiosa mezcla de fe en lo que tenès que decir y de reiterado descreimiento en tus fuerzas, una combinación de modestia ante los gigantes y de arrogancia ante los imbéciles".Es por eso,Fufa Amenàbar (Sofía,léase sabia,según aquellos magníficos helenos y agrego yo, luchadora, como pocas),que intuyo,que esta recreación pueda ser de alguna utilidad,y al mismo tiempo, servir como justiciero homenaje a tu papá, y a tantos otros, que dejaron jirones de su vida en la formación de la medicina de Tucumán y que lenta e -injustamente- van entrando en las sombras del olvido.
Te saludo con las muestras de mi consideración más distinguida
Dr. José ( Pepe) Bellomío
P/S: Si alguna vez el destino te pone en condiciones de disponer, ya sea por vos o por interpósita persona, la restitución de una placa con el nombre del ilustrísimo medico Gregorio Araoz Alfaro que supo estar a la entrada del servicio, varias generaciones de médicos tucumanos te estarán agradecidas, ya que este comprovinciano da su nombre a hospitales e institutos en otros lugares y no es justo que el único que tuvo en su tierra natal, haya desaparecido
Gracias
San Miguel de Tucumán 21/03/2005
Dr. GREGORIO ARAOZ ALFARO
INSTITUTO DE MATERNIDAD
NUESTRA SEÑORA DE LAS MERCEDES
SAN MIGUEL DE TUCUMAN
Breve sinopsis
1972-1983
El arte de la medicina, como todo arte, se adquiere con la practica,la prudencia y el respeto ante el individuo enfermo;el sentido de responsabilidad,la compasión,la solicitud, casi diría el Amor,por el paciente; el saber que decir y que callar,el cómo decidir cuando no se tiene certeza,el cómo proceder cuando se ignora el camino,todo ello se aprende viendo enfermos,en el hospital, bajo la guía de avezados maestros-
Eduardo Braun Menendez
Querida Fufa Amenabar, como consecuencia de tu reciente invitación, a las jornadas sobre muerte materna, con la que me honraste ,conocedor de tu profunda dedicación a estos temas y en coincidencia con las recientes refacciones del servicio de terapia intensiva: Dr. Gregorio Araoz Alfaro de la Maternidad de nuestra ciudad, es que me dije, que, por excesiva modestia de mi parte, quizás, se perderían datos históricos del mismo, que obran en mi poder y acaso a alguien, pudiera interesarle en el futuro.
Por ahí, no dejé de plantearme, que esta modestia no haya sido como la de Antistenes -el griego, creador de la escuela filosófica de los cínicos, - maestro de Diógenes, quien se vanagloriaba de usar un viejo sayo sucio y roto, del que decía serle útil para abrigarse, dormir y también le serviría de sudario a su muerte. Admirador de Sócrates, este, su maestro, a menudo se burlaba de él de muy buena gana. Un día, viéndolo sucio de la cabeza a los pies y con el manto desgarrado, le dijo: “A través de estos agujeros, Antístenes, veo toda tu vanidad.".Espero, que sepas vos disimular la mía.
Bueno, voy a dividirte esta pequeña monografía histórica, en lo concerniente al lapso en que me toco estar, en cuatro periodos :Prehistoria, Pieza del 4° piso, Servicio del 2° piso, Epicrisis,
Prehistoria:
Transcurría el mes de Mayo de 1972, yo había finalizado mi estadía de perfeccionamiento en Terapia Intensiva, y Clínica Medica en el hospital Escuela José de San Martín (el Clínicas de Bs. As.),donde aprendí de maestros como-José Emilio Burucua, Miatello, Fustinoni ,A. Perosio,Nicholson, Rubianes, C. Gherardi, Santas ,Mario Brea etc.,y en el Instituto del Quemado con Fortunato Benahin y otros -gracias a una beca de la UNT- cuando mi primo Santiago ,fue padre de su primer hijo. Fui a visitarlo al Sanatorio 9 de julio, allí en el bar “Central” de Córdoba y 25 de mayo, me presentó al colega, obstetra, de su esposa, Juan Carlos Uasuf. En la conversación, me preguntó que iba a hacer, yo estaba bastante desorientado, porque la especialidad –terapia intensiva-, como tal, todavía no existía, en Tucumán, solo había unidades parciales; Coronaria, renal y respiratoria pero no integradas en un servicio completo. Me escuchó y me dijo: tenès que ir a la maternidad y poner en practica lo que has aprendido porque: “allí las enfermas, medianamente graves, todas recuperables, se mueren por falta de atención especializada” Esas fueron sus palabras.
En ese periodo no tenia nada claro, sobre mi futuro, y a punto estuve de regresar a Buenos Aires, donde me esperaban interesantes posibilidades laborales.
Pero esa conversación con Uasuf había quedado grabada en mi subconsciente y meses después, decidí escribir la primera nota (fechada en octubre de 1972), -de las innumerables que escribiría a posteriori -al entonces director del Instituto, Donato Roque. Rubino, la que puede considerarse, el puntapié inicial de una larga lucha, que duró mas o menos 5 años (documentos A)
A partir de ese momento, fui todos los días (incluidos los domingos)por los pisos de la maternidad buscando casos de pacientes en riesgo, contando con la buena voluntad del personal de piso, de farmacia, del laboratorio, y especialmente de la administradora, Adelita Ramaciotti (quien en esa etapa, entre otras acciones, donó su sueldo para la compra de medicamentos.Me había comprometido con el objetivo sintiendo ,que debia devolver lo que me habia sido dado Fuimos introduciendo la necesidad del servicio, en ello tiene muchísimo que ver tu papá, -el inolvidable Pilolo- (sin el cual, vanos hubieran sido mis esfuerzos) que sin cansancio ni temor alguno, acometía contra cualquier problema quirúrgico, por complicado que este fuese y sea quien sea que se molestase, con su actitud de reparar problemas. Además, no le faltaban palabras para darme animo, permanentemente. No voy a olvidar el día en que una siesta vino a ver una paciente y allí nomás decidió una operación complicadísima, extirpó útero y anexos necróticos y solucionó un problema de perforación de còlon, al finalizar, después de varias horas, dijo. : “bueno pibe, voy a volver a mi casa porque me esperan en la fiestita que dejé, por que hoy me festejan el cumpleaños”. Y no estoy seguro, pero me parece, que en otra oportunidad, suspendió una reunión familiar, en donde se festejaba la obtención de un titulo profesional de uno de ustedes, ¡tal era su entrega solidaria para con la sociedad! . Otro colaborador ignoto de ese tiempo fue >Héctor Luis Tobar<(el hijo menor del ing. Anacleto Tobar ex rector de la UNT) a la sazón estudiante de medicina que quedaba controlando los drenajes, los goteos y demás indicaciones en esos casos desesperantes, cuando yo tenia que ir a asearme y a dormir un poco o para escapar del permanente acoso, al que día y noche me sometían los angustiados familiares. Y por ultimo sería un ingrato si no mencionase a la entonces mi novia, actual esposa y madre de mis seis hijos, Marisa, quien desde Los Toldos. pequeña ciudad de Buenos Aires me instaba a no aflojar y me esperaba pacientemente, sin dudar (creo yo) de mis serias intenciones matrimoniales.
Este periodo se extendió por varios meses, cuando, después de laboriosas gestiones, y ya apoyado por algunos integrantes del grupo de terapia que habíamos conformado en el Sanatorio Pasquíni, -especialmente los Dres. Néstor Sandoval y Marcos Mostoslavsky -comenzó a funcionar un precario sistema en un sector del 4to. piso -(documentos B)
Pieza del 4° piso
Durante este lapso se fue induciendo la necesidad de tener un sector, donde aglutinar las enfermas, para su tratamiento y la atención a los familiares, hasta entonces dispersas por todo el instituto, lo que se concretó por gentileza del jefe del cuarto piso, Dr. R.Rezzonico quien nos facilitó una pieza de 4 camas, —¡el pobre no sabía en lo que se metía!-Se inicia allí la actividad, con cardioscopios y desfibriladores hechos en Tucumán por los ingenieros Volta y Zalduendo ¡¡ facilitados en carácter de préstamo hasta tanto fueran comprados por el estado!! Justo es aclarar que por mediación de doña Dolores Riera de Juri, la esposa del entonces gobernador y luego madrina del servicio, fueron abonados posteriormente. Elementos de diálisis y respiradores aportados por el equipo medico privado y de nuestra propiedad. Las enfermeras y los médicos trabajaban ad-honorem , los medicamentos donados por laboratorios, como Roux Ocefa y otros sin ninguna contraprestación -¡¡Que tiempos aquellos en donde participó tanta gente desinteresadamente!! Como la señoras Gilda Taddeo, nuestra asesora en relaciones publicas, a quien le debemos ideas, conceptos, consejos e inclusive, la redacción de alguna, que otra nota, en la que había que contestar con firmeza, pero con mucha sutileza y sin lesionar la autoridad a quien iba dirigida. Pola Santillán, jefa de despacho, nuestra asesora en trámites ante el secretario de salud publica, algunos de ellos muy complejos y las incansables, Alicia Araujo y Sarita De Luca, que facilitaban cuanta gestión hubiere por enmarañada que fuesen.
Dos palabras sobre el entonces Secretario de Estado, Dr.Julio Rolando Rossi. Recuerdo el día en que obtuve la primera entrevista en su despacho, yo le explicaba lo que anhelaba hacer y él me escuchaba atentamente, al finalizar me dijo “ esto parece muy estimable, pero hay un inconveniente, hace unos meses que esta yendo un medico medio internista a la maternidad, y tendrás que ponerte de acuerdo con él, por que tiene la prioridad “quede sorprendido, por que en mis recorridas diarias por los pisos, no me había tropezado con tal medio internista, entonces le pregunte quien era y me dijo “ un tal Bellomío¡ No sabia con quien había estado hablando, hasta ese momento! Luego se portó de maravillas, aunque siempre presionado por los acontecimientos que le generáramos diariamente.
La inauguración se hizo en marzo de 1974, con bombos y platillos, sin que hubiera ni siquiera presupuesto, por ende, no teníamos seguridad en la continuidad de la sobre vivencia y podía pasar, que el esfuerzo de tanta gente quedara en la nada. Pero fe era lo que sobraba y el objetivo era iniciar el servicio, lo demás vendría después por añadidura- parangonando quizás, a la definición de vida de la bióloga Lui Marguli “La vida es materia envuelta en energía o quizás sea más fiel decir, es energía envuelta en materia” (documentos C.)
Pasó el tiempo y fueron saliendo en forma parcial los nombramientos de los médicos, a quienes rindo este pequeño recordatorio. El germánico, correcto, e inflexible, Fernando Koch. El humano, contemporizador, inteligente y noble,Marquitos Mostoslavky.El audaz, ambicioso y estudioso, Enrique Riarte.El animoso, luchador, intuitivo y leal,Néstor Sandoval.El eslavo, sutil, lucido, y perseverante,Alejo Grosse. El curtido veterano del grupo, con gran capacidad y cultura, el que ponía su cuota de experiencia, el de la pausa en medio del torbellino, que sostenía: “nunca puedes juzgar a otro hombre sin ponderar todas sus circunstancias“,(recién lo acabo de hacer, nuevamente) me refiero a Jorge Hernán Villavicencio,de cuya trágica y forzada muerte nos enteramos varios años después. Y no me olvido de aquellas heroicas primeras enfermeras, Susanita Valdés, Zulema Cedron, Marta Vaca, Blanca de Rojas, Zully Moreno, Elvira Acosta, y tantas otras. Las asistentes sociales, Estela Toledo, e “Icha Serrano”. Los bioquímicos, Alonso y Avelino San Martín. La sicóloga, Enriqueta Z.de Perez de Nucci.Radiólogos, anestesistas, en fin, sería interminable nombrar a todos.
Nuestros médicos, primero fueron nombrados por contrato – después de muchos meses de labor gratuita- y luego, designados por presupuesto(religiosamente, donaban sus primeros estipendios, para cubrir necesidades imperiosas del servicio). Se pagaron los restantes aparatos y mediante donaciones, obteníamos otros elementos esenciales que nos faltaban (sillas, escritorios, sabanas etc., etc.)
Al mismo tiempo, efectuábamos trabajos científicos y disponíamos medidas innovadoras, que “removían el avispero” y generaban grandes discusiones, altercados y conflictos, como ser, el uso del quirófano a deshoras para intervenciones complicadas, curaciones de quemaduras, etc. La participación de la Facultad de Bioquímica, por análisis complejos y cultivos específicos. La actuación de la Cátedra de Medicina Forense-por intoxicaciones varias-. Se pedía necroscopia en los casos de dudas. Desde allí luchamos mucho por la especialidad, se hizo punta para la creación de la Sociedad de Terapia Intensiva de Tucumán. Hacíamos docencia, (varios cursos de avanzada para médicos y enfermeras), investigación, trabajos sobre infecciones por anaerobios; Sin duda los precursores en Tucumán, con el Instituto de Microbiología a cargo de la Dra. Aída de Ruiz Holgado. Se usó, por primera vez en la provincia, membrana amniótica en una gran quemada embarazada de 6 meses, como reemplazo parcial de la piel, hasta que pudieron hacerse los injertos definitivos. Empleamos, con Mostoslavky(actual integrante del servicio de nefrología del Hosp. de Beersheva ,en Israel) el riñón artificial con filtro de tipo capilar –Cordis-al mismo tiempo que en el Hospital Italiano, lo que era una novedad, en esa época en la que aún se utilizaba el riñón artificial de plancha con laminas de celofán y mas en una institución publica. Se investigó sobre hipertensión en las eclámpticas con la Cátedra de Fisiología del Dr.Coviello Te adjunto algunas de estas inquietudes (documentos D)
El aspecto sobre el cual más insistíamos, era el de la integración con servicios de otros hospitales y especialmente del mismo Instituto, puesto que la embarazada, era y es, una caja de resonancia en la que se amplifican patologías preexistentes, entonces apreciábamos como imprescindible, la cooperación de diferentes estamentos, y allí, brotaban los clásicos resquemores y egoísmos a vencer. Es por ello que, la designación de consultores de inobjetables trayectorias, fue una solución transitoria del problema. De allí surgieron los nombres de Alfredo Amenàbar, Carlos Raúl Landa, Henry Cartagena Llepeletier, Guillermo Mirande, Roberto Avellaneda, Jacobo Schujman, Hugo Medici y otros.
Pero era por demás evidente que, esa pieza y esos elementos no cubrían minimamente las carencias de ese gigante que es la Maternidad de Tucumán y ya instalada la noción de la necesidad, lo que previamente fue resistido, luego fue exigido, además, comenzaron las derivaciones de otros hospitales(especialmente abortos sépticos complicados) e inclusive, desde el área privada. Esto nos obligaba a buscar la construcción desde cero, de un espacio físico para el servicio de terapia, acorde a estas necesidades, aun cuando no habíamos consolidado, lo hecho hasta ese momento. Estábamos desbordados, como el Ratón Mickey, en El Aprendiz de Hechicero, de la película Fantasía, de Disney.
Nuestro modelo a imitar era el servicio de neonatología que dirigía el Dr.Saleme, (otro, que a pesar de su parquedad, nos estimulaba a perseverar).
Entonces surgió la ayuda providencial de Dios.
Una tarde, fue la esposa del General Bussi de visita a la Maternidad, en ese momento, en la pieza de terapia había una enferma sifilítica muy deteriorada y con infectos olores, estábamos sin aire acondicionado y ahuyentábamos las moscas con una pantalla, la manteníamos aislada, visualmente, con un biombo de las otras pacientes, era una de esas clásicas tardes del verano tucumano. Nos ingeniamos para que este cuadro deprimente fuese observado, por la Señora. Lo que así acaeció.
Esta acción, desencadenó una orden perentoria de presentación de proyectos (plazo 48 horas).Los teníamos preparados desde hacia meses ¡y los presentamos!. Se aprobó de urgencia un subsidio del gobierno, para la obra y la puesta en marcha de un servicio acorde. Esta etapa persistió hasta el año 1977
Servicio del 2° piso: .
En eso estábamos, cuando del grupo medico es “desaparecido” el Dr. Jorge Hernán Villavicencio, nuestro excelente cirujano especializado en quemados, padre de 4 hijos. Posteriormente le llegó la orden tajante de dejar la guardia, a la Dra. Cristina Illia (quien se agregó ulteriormente para cubrir los días domingos) so pena de otra desaparición, eran esos terribles momentos de nuestra patria, eso nos bajoneo un montón, pero luego reiniciamos las gestiones y la arquitecta Olga Paterlini, esposa del Dr. F. Koch, en tiempo record (48 horas) plasmó en un plano (era lo único que nos faltaba hacer) nuestras ideas del servicio soñado.
El mismo fue construido y equipado con el dinero de la provincia, administrado por esas señoras altruistas y caritativas de APAMD, dirigidas por la Sra.Ángela de López López. La inauguración definitiva fue el 7/7/1977(documentos E)
Ya equipado y prestigiado el servicio, a nivel nacional, organizamos nuevos cursos, en uno de ellos nuestro trabajo sobre eclampsia fue presentado a- pedido de su directora (Dra.Norma Zanetti)-en la sociedad Argentina de Nefrología por el aporte inédito de sus conclusiones. Además fuimos consultados por las autoridades sanitarias, para le evaluación de todos los servicios de terapia de la Capital, y para sugerir los nombres de los profesionales a designar en terapia del hospital Padilla. Al mismo tiempo se iba logrando la integración con los más representativos servicios y profesionales del medio, medidas imprescindibles para una solución global de los problemas de las patologías graves de las embarazadas (documentos F)
En ese periodo, (año 1981/83) una discutible decisión del entonces director, Dr. Parraga, llevó la Maternidad al precario edificio del Instituto de rehabilitación ( ex Alpi.) .Todo lo ganado se perdió, porque volvimos a las làbiles condiciones previas en ese 1° piso estrecho y frío y maloliente a donde nos enviaron.
Por esas cosas del destino, tiempo después, fue designado director el Dr.Mario González, un profesional humanista, quien supo escuchar el planteo sensato de varios médicos, entre otros, el de los Dres. Benejam y Luis Mora -debo confesar mi ignorancia sobre tu acción en esa oportunidad- y por empuje, especialmente del Dr. Néstor Sandoval, y la decisión política del entonces encargado del área, Dr. Víctor Baaclini, la maternidad es nuevamente trasladada a su actual ubicación.
Durante esos años, pasaron por el servicio numerosos médicos, además de los originalmente designados, como ser: Hernán F. Salas, Luis Perez Acosta, Maria Laura Medina, Graciela Presti,Reinaldo Figueroa, Hugo Martín, Julio Lazarte, Maria E. Bellomío, Juan P. González,Mario Jiménez, Armando Feyling, Clelia Cabral, Martín Arias, Víctor Godoy,Maria L. Rodríguez. Algunos fugazmente, otros quedaron inclusive de médicos internos hasta la fecha. Estos profesionales, fueron muy importantes en esa etapa, puesto que, todos ingresaban, también, sin cobrar por sus guardias e iban cimentando el nombre del servicio, con su esfuerzo, desinterés, entusiasmo y deseos de aprender.
“Epicrisis”
El 20 de mayo de 1983, razones personales, profundamente meditadas, en donde incidieron: el cansancio moral, deslealtades varias, desgaste de salud, crecimiento familiar, una actividad empresarial paralela con desarrollo exponencial, que exigía presencia personal,cosa que no habia previsto. Por lo cual, con gran pesadumbre, presenté mi renuncia a las funciones de jefe del servicio, con que se me había honrado años atrás. Las mismas continuaron a cargo el Dr. Néstor Sandoval, a quien le cupo el mérito de la reinstalación de la dependencia en el segundo piso del Instituto, sin que llegara yo, a ver el nuevo traslado, por lo que, mi ultima imagen del servicio, era esa precaria habitación del edificio de la calle Méjico y Salta.
En el inventario de ese año, Mayo, 1983- puedes observar la diferencia con aquella precarisima situación de octubre de 1972,en donde toda la aparatología, cabía en mi veterano maletín, que contenía: Un laringoscopio para intubación traqueal, unos tubos endotraquales, una mascara de Campbell al 28%, un tubo en T, un trozo de manguera para oxigeno, un trocar de punción abdominal para diálisis peritoneal y toda la medicación para paro cardiaco (documentos G)
Hace unos días -Enero 2005-tuve que ir a la Maternidad. Había transcurrido mas de 23 años, desde mi ultima visita, me llegué al servicio -al que le hicieron, unos meses atrás, unas refacciones y actualizaciones en el equipamiento–. Tuve un choque emocional al ver que el sueño del ya fallecido, Dr. Carlos Uasuf y el de tantos otros, mencionados o no, en los documentos adjuntos, como ser: los Dres. Paula Figueroa,Lombardo,Romero,C.Reyes Auad, Aníbal Terán,J. Brun,Jacobo Schujman,
M Alascio,A.Saguir,A.Druck,V.Erimbaue,E.Medici,E.Holtzman,R.Zapella,Simón De Marco, etc.,etc. se había transformado en una vívida realidad y el comprobar, que ahora marchaba con los criterios de colaboración interdisciplinaria, por los que tanto tuvimos que luchar en el pasado, me hizo sentir una satisfacción intransmisible, haciendo cierta aquélla frase que dice: una obra demuestra realmente su valía, solo si sobrevive a las visiones de sus iniciadores.
También seria útil, evocar a algún joven que pudiere interesarse en este resumen, las palabras que Sabato, puso en boca de Abbadón el Exterminador:
"Querido y remoto muchacho: [...] además del talento o del genio necesitarás de otros atributos espirituales: el coraje para decir tu verdad, la tenacidad para seguir adelante, una curiosa mezcla de fe en lo que tenès que decir y de reiterado descreimiento en tus fuerzas, una combinación de modestia ante los gigantes y de arrogancia ante los imbéciles".Es por eso,Fufa Amenàbar (Sofía,léase sabia,según aquellos magníficos helenos y agrego yo, luchadora, como pocas),que intuyo,que esta recreación pueda ser de alguna utilidad,y al mismo tiempo, servir como justiciero homenaje a tu papá, y a tantos otros, que dejaron jirones de su vida en la formación de la medicina de Tucumán y que lenta e -injustamente- van entrando en las sombras del olvido.
Te saludo con las muestras de mi consideración más distinguida
Dr. José ( Pepe) Bellomío
P/S: Si alguna vez el destino te pone en condiciones de disponer, ya sea por vos o por interpósita persona, la restitución de una placa con el nombre del ilustrísimo medico Gregorio Araoz Alfaro que supo estar a la entrada del servicio, varias generaciones de médicos tucumanos te estarán agradecidas, ya que este comprovinciano da su nombre a hospitales e institutos en otros lugares y no es justo que el único que tuvo en su tierra natal, haya desaparecido
Gracias
San Miguel de Tucumán 21/03/2005
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