martes, 21 de agosto de 2012

CAMA

En su momento (década de 1960), era considerada moderniza, con aquellas caras acolchadas de madera lustrada, esa luces de tubos fluorescentes muy blanca e indirecta, detrás del respaldar. Allí dormían mis padres y en ella no fueron concebidos ninguno de sus hijos, porque llegó después del nacimiento de Bambina, la menor de mis hermanas, y en donde no murieron ninguno de ellos, por causales diferente.
Pero tenía reservado un gran destino.
Fue un obsequio de mi madre, muy bien recibido, en aquellos principios de estrecheces económicas.
Uno a uno, y en tres domicilios distintos, donde nos mudamos en el lapso de los tres primeros años de matrimonio,  fueron gestados (de no mediar alguna mentirilla conyugal) 4 maschios y 2 femminas.
Ya van  hacer 40 años, y allí sigue firme, recibiendo diariamente a nuestros  veteranos y achacosos cuerpos.
Es un poderoso imán  para hijos y nietos, las siestas de  los domingos .Y cada vez que alguno llega de algún viaje largo, o con algún cuadro febril, buscan instintivamente ese cocoon protector.
¿Que tendrá esa vieja cama matrimonial, que después de más de 50 años sigue siendo uno de los ejes reparadores de este hogar?

sábado, 18 de agosto de 2012

JAZMIN


Entre los años  1979 y 1982 -imposible  poder dar mas precisiones-Pilar(Amelia) salió a hacer algún olvidado recado domestico.
Nunca imaginó la trascendencia de ese  sencillo hecho.
En algún lugar, de alguna buena vecina, hubo de hacerse con un gajito vegetal.
Amorosamente lo plantó, cuidó  y “prendió”, así dio inicio  a esta simple historia sin fin.
A principios de febrero de 1984, Pilar tuvo un sueño premonitorio, nos dijo, ante nuestro absoluto escepticismo abonado por los cuatro antecedentes anteriores " pronto va a nacer  una florcita rubia de ojos claros".
Y así fue, que unos pocos días después, antes de partir,  nos dejó  ese  otro regalo, en aquellas épocas  sin ecografías, donde había que saber esperar para saber lo que te deparaba el destino.
Y  vino otra pequeña Pilar (María), tan inteligente, bondadosa y sensible como la que se fue. Con el transcurrir de los años fue mostrando un rasgo diferencial bien notable con su antecesora, su terquedad, a toda prueba, aparentemente derivada de un gen vasco,  proveniente del abuelo materno, del que la anterior carecía.
Mientras tanto, aquel gajito  vegetal fue, creciendo y creciendo, se hizo un árbol, que todos los años, a fines de octubre y hasta llegar al 2 de noviembre, cual un tributo imperecedero a la  memoria de aquella primigenia Pili, se llena de esas blancas y perfumadas flores, envidia de todo el barrio.
La familia se fue expandiendo, en el tiempo y en el espacio  y hoy, 17 de agosto de 2012,enfrascado en alguna reparadora lectura, me entero, teléfono  y ecografia mediante, que a miles de kilómetros se esta gestando  otra  Jazmín, que  llegará a su plenitud, en pocos meses.
La  trae Pili "la florcita rubia, de ojos claros”, pero en este caso, a diferencia con aquel ignoto gajito, si sabe el origen, es  de un jardinero afincado en Londres, llamado Juan Pablo,quien para mas datos nació un 4 de agosto ¡oh causalidad! ¡El mismo dia que Pilar Amelia!
Carl Jung, aquel  de las sincronicidades  y las coincidencias, nos regaló esta frase, que viene al cuento:
 "El pequeño mundo de la niñez con su entorno familiar es un modelo en miniatura del mundo. Cuanto más intensamente le forma el carácter la familia, el niño se adaptará mejor al mundo real."
 Entre tanto, de  aquel  viejo arbolito, salieron múltiples gajitos, pedidos por vecinos, amigos  y familiares que hoy estarán en otras casas y  en otras familias.
 Ojalá sean sus destinos sean similares al de aquellas Pilares y estos jazmines.